El PP logró anoche un resultado y avance histórico en Córdoba. Aunque no alcanzó el reto de duplicar en escaños a los socialistas dándole la vuelta a los resultados de 2008, ya que el PSOE supo contener la debacle general en los municipios pequeños y de tamaño medio (ganó en 50 de los 75 municipios de la provincia), si tocó techo con 208.889 sufragios al cien por cien del escrutinio, el 44,63%. Tres escaños a tres. Empate. En el Senado, el logro si llegó. El PP le dio la vuelta a la tabla de 2008 con tres senadores por uno de los socialistas, al 97 por ciento de voto escrutado. Varapalo rotundo.
Finalmente, el sexto diputado cayó del lado socialista, tónica que se mantuvo casi toda la noche (a lo sumo, la ventaja llegó a ser de diez puntos, y al final, quedó en ocho). Muy lejos quedó la posibilidad de que IU se hiciera con un acta, que mejoró sus resultados con 11.864 votos más que no le sirvieron de mucho. Al final, 45.995 votos y el 9,82%.
El avance histórico del PP solapó el «efecto Rosa Aguilar» que cosechó el tercer peor resultado de los socialistas en Córdoba desde 1977. Aguilar, que además de encabezar la lista del PSOE plebiscitaba su marcha de la Alcaldía de Córdoba hace poco más de dos años, logró 170.033 sufragios (36,3%) dejándose por el camino 76.437 votos y catorce puntos. El castigo fue mayor en la capital, donde los populares duplicaron en votos prácticamente a la dirigente socialista sacándole la friolera de diecisiete puntos. La distancia entre unos y otros fue de 47.8881 votos con una sangría socialista de 30.551. Y ello, con cuatro puntos menos de participación respecto a 2008.
La sorpresa de la noche la dio UPyD que captó 17.973 votos, un 3,84%, lo que supone multiplicar por nueve los resultados de 2008. Este resultado marca un antes y un después en el devenir de esta formación que habrá que tener en cuenta a partir de ahora —sin apenas referentes locales— y, sobre todo, de cara a las autonómicas venideras.
Los populares sabían que era muy difícil darle la vuelta al 4-2 que los socialistas le infligieron. Había que recuperar los 13 puntos de desventaja de 2008 y sacar otros tantos, mermando y mucho a los socialistas en los tramos pequeños y medios de la provincia y alcanzando cotas del 60% en la capital. Sin haberlo logrado, sus datos son históricos y ponen las bases de lo que puede ocurrir en las autonómicas, aunque también es cierto que el PSOE lo va a poner muy difícil.
Los populares lograron anoche en Córdoba capital su porcentaje más amplio (un 53,26%). Ni tan siquiera con la mayoría absoluta de Aznar en 2000 o con la de José Antonio Nieto el pasado 22 de mayo se toparon con ese guarismo. Una magnífica palanca para las autonómicas que hay, no obstante, que poner en solfa.
Al desgranar los datos de la provincia, donde hubo un 74,15% total de participación, éstos ofrecen varias lecturas. Por un lado, los socialistas ganaron en 50 de los 75 municipios frente a 24 feudos «populares». Pierden apoyo en grandes urbes (Lucena, Cabra, Priego y Montilla), medianas (Rute, Peñarroya y Pozoblanco) y pequeñas (Villa del Río, Hinojosa, El Carpio o Villafranca), pero se atrincheran, con menos distancia, en una gran amalgama de municipios donde hasta incluso en una decena de casos vencieron por 20 puntos.




