Andalucía mejora el sistema de contratación del seguro agrario y amplía las subvenciones
El sistema de asignación de rendimientos y la reducción de coberturas dejan desprotegidos a los agricultores
La Junta de Andalucía ha anunciado una serie de mejoras en el sistema de contratación de seguros agrarios, que beneficiarán a los agricultores y ganaderos de la región. En particular, se ha decidido aumentar la partida presupuestaria destinada a este sector en el año 2025, con una inversión de 16,6 millones de euros. De esta cifra, casi 10 millones se destinarán a facilitar la contratación del seguro agrario en el momento en que los agricultores y ganaderos lo suscriban, lo que representará una mejora sustancial respecto al sistema anterior.
Este cambio, que entra en vigor el próximo mes de junio para los seguros de ganadería y en septiembre para los cultivos herbáceos extensivos, ha sido bien recibido por organizaciones agrarias como Asaja Sevilla, que han trabajado en la demanda de este cambio. Según la organización, la medida equipara a los agricultores andaluces con los de otras comunidades autónomas, eliminando un agravio comparativo que existía al aplicar la subvención al seguro en el año posterior a su contratación, lo que suponía un mayor coste para los agricultores y una mayor burocracia.
Víctor de la Cueva, director de la Asociación Española de Garantías y Seguros Agrarios (ASEGASA), mostró su apoyo a esta medida y destacó la importancia de seguir avanzando en la universalización del seguro agrario en Andalucía: «La ampliación de la partida de subvenciones a los seguros agrarios y la modificación del sistema de abono es un paso crucial para que los agricultores y ganaderos de nuestra región tengan una mayor protección frente a los riesgos climáticos y económicos. Es fundamental que estos cambios se vean acompañados de una mejora en la rentabilidad del sistema, lo que permitirá a los productores tener una mayor seguridad para poder afrontar el futuro».
La modificación del sistema de contratación afectará especialmente a los cultivos herbáceos extensivos, que tienen uno de los niveles de aseguramiento más altos en la comunidad. Además, también se beneficiarán todas las líneas de seguro relacionadas con el ganado. En el caso de los cultivos herbáceos, esta medida comenzará a aplicarse en septiembre de 2025, mientras que los seguros de ganadería se verán beneficiados desde el 1 de junio.
A pesar de los avances, Asaja Sevilla ha aprovechado la oportunidad para denunciar la situación del seguro de olivar, que según la organización presenta deficiencias que deben ser corregidas. En particular, Asaja ha criticado la revisión de rendimientos realizada por AGROSEGURO para la campaña 2023/2024, que se ha basado en años de producción escasa debido a la sequía. Según la organización, esta revisión no refleja la realidad de los rendimientos medios de las explotaciones, lo que ha llevado a una asignación incorrecta de los rendimientos de los olivareros.
Además, las coberturas de este seguro se han reducido del 70% al 50%, lo que ha incrementado el coste de la prima para los agricultores, sin que se haya producido una mejora significativa en las coberturas. «De cada 100 agricultores que solicitaron una asignación de rendimiento, solo el 10% han contratado la póliza. Esto ha dejado un 90% de la superficie de olivar sin protección», explica de la Cueva, quien añadió que la situación está desprotegiendo a un cultivo vital para la economía de la región.
Para abordar estas causas, Asaja Sevilla, junto con otras organizaciones agrarias, ha solicitado una reunión con la Consejería de Agricultura y AGROSEGURO. Este encuentro, que tendrá lugar el 3 de marzo, tiene como objetivo estudiar y buscar soluciones a los problemas que enfrenta el seguro de olivar y su cobertura en Andalucía.
La ampliación de las subvenciones a los seguros agrarios es un paso positivo para los agricultores y ganaderos andaluces, pero no resuelve todos los problemas. Las críticas sobre la cobertura y los rendimientos en el seguro de olivar subrayan la necesidad de seguir mejorando el sistema de seguros agrarios para garantizar que los productores tengan una protección adecuada ante los desafíos climáticos y económicos que enfrentan.