Adiós a la retención de líquidos: estos son los alimentos que debes comer, según la nutricionista
Además de los alimentos para reducirla, el problema requiere de un abordaje integral, tanto de alimentación como de estilo de vida
La retención de líquidos es una condición en la que nuestro cuerpo acumula un exceso de líquido en los tejidos. Se suele manifestar con un aumento de peso a nivel general, junto con hinchazón en manos, pies, tobillos, piernas e incluso a veces en la zona abdominal, y es uno de los problemas más frecuentes que se abordan para mejorar las condiciones físicas y el estado de nuestro cuerpo.
Antes de comenzar nombrando algunos alimentos, he de recalcar que no existen alimentos milagrosos, que por el simple hecho de consumirlos, erradiquen el problema de raíz. Hay alimentos que pueden ayudar a esta eliminación de líquidos, sí, pero si no se sigue una alimentación saludable, junto con una buena hidratación y ejercicio físico, no podemos esperar que se vaya a solucionar el problema.
Consumo de frutas y ejercicio
Esto requiere de un enfoque integral ya que la retención de líquidos puede ser resultado de muchos factores: cambios hormonales, poca actividad física, deshidratación, dietas altas en sodio, e incluso patologías. Por lo tanto, no hay alimentos específicos que solucionen esto, sino estrategias que ayuden a minimizar el problema.
De manera general, los aspectos más importantes a tener en cuenta son los siguientes.
Un buen consumo de frutas y verduras: Por su alto contenido en agua y en potasio, un mineral que ayuda a equilibrar los niveles de sodio en el cuerpo. Lo podemos encontrar en: plátanos, espinacas, aguacates, alcachofa, apio, calabacín, pepinos, sandías…

Té de hierbas: Algunas infusiones, como el té de diente de león, cola de caballo… Tienen propiedades diuréticas naturales.
Reducir la sal: Aquí hay que puntualizar, que la mayoría de la sal que consumimos hoy en día se encuentra como ingrediente en productos procesados y ultraprocesados, siendo solo el 20% la que llevan de forma natural algunos alimentos o la que añadimos al cocinado, por lo que no es tanto el reducir la sal de mesa, si no el incluir más materias
primas en nuestra alimentación y reducir el consumo de alimentos procesados y ultraprocesados.
Ingesta de agua: esto tiene un papel muy importante. Estar bien hidratado hace que el cuerpo vuelva a regular su equilibrio de líquidos. Cuando estamos deshidratados, el cuerpo tiende a retener más agua como mecanismo de defensa. Podemos controlar el estado de hidratación del cuerpo mirando el color de nuestra orina, que debería ser clara.
No podemos olvidarnos tampoco del ejercicio físico, ya que mejora la circulación y ayuda a la eliminación de líquidos a través del sudor. Permanecer tumbados, sentados o de pie en un mismo lugar durante un tiempo prolongado hace que por gravedad los líquidos del cuerpo bajen y se acumulen en piernas, pies o en espalda.
Como conclusión, hay que recalcar que la retención de líquidos no es una enfermedad sino un signo de que el funcionamiento del organismo no es lo más óptimo. Este problema requiere de un abordaje integral, tanto de
alimentación como de estilo de vida.