No solo naranjas y mandarinas: estos son los alimentos que mejoran el sistema inmunitario
«Los colores en nuestros platos son una excelente guía: cuanta más variedad y color haya en los alimentos que consumimos, más nutrientes esenciales estaremos aportando»
El sistema inmunitario es la defensa natural del cuerpo contra patógenos, virus, bacterias y otros agentes externos. Para mantenerlo en su mejor estado, una alimentación adecuada es fundamental, además de evitar factores proinflamatorios.
Podemos presentar un sistema inmunológico debilitado debido a varias situaciones: bien por una alimentación deficiente que no cumple con unos requerimientos mínimos, o por una situación patológica, en la cual los niveles de requerimientos nutricionales se ven aumentados.
Por todo ello, es importante, primero garantizar una alimentación saludable y sin carencias, ya que hay una idea clara que debemos manejar: una alimentación variada es la clave para fortalecer nuestro sistema inmunológico.
Por eso, debemos garantizar el aporte de:
– Hortalizas: especialmente las de hoja verde, las de color naranja y las setas.
– Carnes y vísceras, especialmente el hígado y la carne de ave.
– Legumbres: como alubias o lentejas
– Tubérculos: como la patata y el boniato
– Lácteos y huevos
– Pescado y marisco: especialmente el azul y las ostras, por su aporte en omega 3 y vitamina D.
– Frutas: especialmente las cítricas, gracias a su contenido en Vitamina C.
– Frutos secos y semillas: nueces, nueces de Brasil, almendras y pipas de girasol, ricas en zinc.

Además de seguir este tipo de alimentación, es importante prevenir el motivo de la debilitación del sistema inmune.
La salud y el estado de nuestra microbiota condiciona de forma directa, las respuestas de nuestro sistema inmune. Esta interviene en la absorción de vitaminas y el aprovechamiento energético de las mismas, por lo que para evitar que se altere, es aconsejable incluir en nuestra alimentación probióticos (como el yogur, kéfir o chucrut) y prebióticos que sirvan de alimento para estas bacterias.
Factores proinflamatorios
Además, debemos evitar la exposición a circunstancias o factores proinflamatorios y trabajar otras variables como el descanso, el ejercicio físico, la gestión del estrés, asegurar la exposición solar, y disminuir la exposición a tóxicos como el alcohol o el tabaco.
Para mantener un sistema inmunitario fuerte y saludable, la clave está en la variedad. Aunque algunos alimentos tienen funciones inmunológicas específicas, como la vitamina C o el zinc, no existe un solo alimento que por sí solo nos pueda garantizar un sistema inmune óptimo.
Una dieta equilibrada que incluya una amplia gama de nutrientes, desde frutas y verduras hasta proteínas, grasas saludables y granos integrales. Los colores en nuestros platos son una excelente guía: cuanta más variedad y color haya en los alimentos que consumimos, más nutrientes esenciales estaremos aportando a nuestro organismo.