Este es el alimento que debes añadir crudo a tus comidas si quieres disparar tus defensas, según la nutricionista Rosa Fernández
La nutricionista recuerda que se trata un alimento «muy sencillo y cotidiano» que ayuda al sistema inmunitario
Cuando cuento que existe un alimento muy sencillo y cotidiano que podemos añadir a nuestra dieta para ayudar al sistema inmunitario, la mayoría espera que mencione algo exótico, caro o novedoso.
Sin embargo, mi respuesta a veces sorprende: se trata de un ingrediente que está en cualquier cocina andaluza y que probablemente ya utilizáis a diario.
No es un superalimento milagroso, ni va a evitar que enfermemos para siempre. Pero puede marcar la diferencia a la hora de prevenir infecciones, reforzar nuestras defensas y apoyar la salud cardiovascular.
Además, si hay algo que caracteriza a nuestra tierra es la riqueza gastronómica basada en productos sencillos y locales. Entre ellos destaca uno que ha sido base de la cocina andaluza durante siglos.
Nuestros abuelos ya lo usaban como remedio natural frente a los catarros de invierno. Hoy podemos confirmar que tenían razón: este alimento contiene compuestos con capacidad antimicrobiana, antioxidante y antiinflamatoria. Me refiero al ajo.
Pero tiene truco… La clave está en que no lo cocinemos. Cuando el ajo se machaca o pica en crudo, libera alicina, un compuesto que se degrada con el calor y que es responsable de muchos de sus beneficios.

A muchas personas le echa para atrás el sabor tan potente que tiene, por lo que aquí vienen algunos trucos para introducirlo en la dieta sin que resulte demasiado fuerte:
- Añadir un poco de ajo picado en ensaladas frescas.
- Frotar un diente sobre pan tostado con aceite de oliva virgen extra.
- Incorporarlo en vinagretas caseras para verduras o legumbres.
- Enriquecer un gazpacho andaluz con un toque de ajo crudo.
- Dejar reposar el ajo picado unos minutos para suavizar su potencia.
- Mezclarlo con aceite de oliva virgen extra.
- Combinarlo con yogur para hacer salsas caseras.
Si aún así te cuesta, está la opción de recurrir a extractos o cápsulas de ajo disponibles en herbolarios. Lo importante es no renunciar a sus beneficios solo por el sabor.
Beneficios
El consumo de ajo crudo, incluso en pequeñas cantidades, ha demostrado aportar los siguientes beneficios.
- Refuerzo del sistema inmunitario, gracias a la alicina y compuestos sulfurados.
- Acción antimicrobiana y antiviral, que ayuda a acortar la duración de resfriados.
- Protección cardiovascular, regulando tensión arterial y circulación.
- Efecto antioxidante, que retrasa el envejecimiento celular.
- Apoyo digestivo, al favorecer una flora intestinal equilibrada.