Un mejor 2021, sin Brexit duro y sin Trump
«Ahora es especialmente relevante que las autoridades formalicen lo antes posible los mecanismos operativos que permitan gestionar este nuevo escenario»
Empezamos el año con un muy buen escenario para nuestro sector agroalimentario, como es el acuerdo del Brexit entre Reino Unido y la Unión Europea (UE), una negociación cerrada en los minutos de descuento, pero que regularizará el comercio entre ambas partes.
Ahora, el país anglosajón se convierte ahora en el principal punto de destino de las exportaciones comunitarias, por valor de 4.000 millones de euros en el caso de las exportaciones agroalimentarias procedentes de España.
Se trata de un acuerdo que, a pesar de desaparecer la libre circulación de personas, mercancías, servicios y capitales, ha evitado la implantación de aranceles y
contingentes, que en caso de un Brexit duro habrían supuesto una carga fiscal entre el 10% y el 40%. En todo caso las exportaciones estarán sujetas a nuevos trámites aduaneros, por lo que ahora es especialmente relevante que las autoridades formalicen lo antes posible los mecanismos operativos que permitan gestionar este nuevo escenario.
Otra cuestión que va a mejorar la relación comercial entre ambos bloques es la previsible suavización de la política comercial estadounidense. Hay que recordar que Trump veía con buenos ojos la salida sin acuerdo de Reino Unido, al permitirle conformar un bloque duro contra la UE. Ahora es de prever que Biden, con un carácter más templado y dialogante, aleje la posibilidad de una confrontación comercial con el país norteamericano, en la que, en todo caso, habría perdido el apoyo incondicional de un Reino Unido aislado.
Acuerdos con países terceros
Entre tanto Reino Unido ya ha firmado acuerdos comerciales con países terceros, como Turquía y países del norte de África, que son una fuerte competencia para los productores españoles, ya que soportan menores costes de producción que los nuestros. Esos acuerdos han abierto nuevas puertas a los operadores británicos que los productores españoles deben conseguir no sean traspasadas por sus competidores terceros.