Los cereales de invierno, «en peligro» por la falta de precipitaciones
En Córdoba, ganadería extensiva y el olivar también se verán afectados si no llueve en las próximas semanas
Asaja Córdoba ha alertado de que la falta de lluvias, unida a unas temperaturas «anormalmente altas» que se han dado durante el mes de febrero está dañando el desarrollo de los cereales de invierno que, en esta campaña, estaban teniendo un buen ritmo.
La organización agraria ha detallado que, con el nivel actual de los pantanos, se mantendrá, previsiblemente, el riego en la provincia, «pero con dotaciones por debajo de las del año pasado». Sin embargo, la ausencia de precipitaciones «puede acarrear una limitación en la dotación de agua para la campaña próxima».
Esta situación, avisan desde Asaja, está afectando a las siembras y está provocando, por un lado, la degradación de los cultivos sembrados, especialmente los cereales y leguminosas y, por el otro, el adelanto de los ciclos vegetativos de árboles frutales, frutos secos y olivar.
En el caso de los cereales de invierno, concretamente el trigo, la avena y la cebada, que están terminando de desarrollarse, ya están notando los primeros síntomas de déficit hídrico. Por su parte, los cultivos de primavera, entre los que destaca el girasol, que empezó a sembrarse con normalidad, ya ha visto como se ha parado la siembra por la falta de humedad en las parcelas.
Aceituna y ganado
También se está viendo comprometida la futura cosecha de aceituna. Desde Asaja recuerdan que, teniendo en cuenta que el olivar se encuentra en la fase final de recolección de la actual campaña, «serían necesarias las precipitaciones para el abono y tratamientos de las plantaciones de primavera de cara a la próxima campaña».
Por otro lado, las zonas ganaderas del norte de la provincia también «necesitan lluvia» de manera urgente por la grave situación de los pastos. «La situación es alarmante, ya que la falta de reservas hídricas provoca el debilitamiento de la planta en un momento que debería ser de pleno desarrollo del pasto de cara a la primavera», han afirmado. De hecho, las explotaciones de heno que se dedican a la plantación animal «no están madurando correctamente».
Esta situación está causando, por tanto, «una grave preocupación entre los ganaderos de extensivo, que verán incrementados los costes de alimentación del ganado si, definitivamente, no hay un desarrollo adecuado del alimento natural».