
Un escenario inédito y dual para el aceite de oliva
El enlace de campaña será muy bajo, lo que tensará aún más el mercado por la baja disponibilidad de aceite de oliva. Mientras, las previsiones para la próxima campaña auguran bajada de precios
Cualquiera que haya estado leyendo en los últimos días información sobre el mercado oleícola puede darse cuenta de la disparidad de afirmaciones sobre los precios, su subidas y sus bajadas. Sin embargo, hay algo claro para el sector: el aceite de oliva se enfrenta a un escenario inédito cuya frontera la marcará el verano.
Y es que los datos que hizo públicos hace unos días la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), sobre la producción y salidas de aceite de oliva correspondientes al mes de abril, dejan claros que el enlace para la próxima campaña será «muy bajo».
En concreto, si se mantiene el ritmo de salidas en los cinco meses que restan de campaña, se prevé que el stock de enlace sea de entre 170.000 y 200.000 toneladas, según ha estimado Asaja.
Esta situación es nueva y puede poner en un aprieto a la distribución oleícola pues, en la campaña pasada, aunque la producción fue inferior, se partía con unas existencias de enlace de 454.607 toneladas, lo que supone 200.000 toneladas superiores a las de inicio de la campaña 2023/24 y aún un diferencial más alto respecto a lo que habrá de cara a la próxima campaña.

«Las existencias están muy ajustadas, por lo que se prevé que los precios sigan bastante altos por la limitada oferta disponible», afirman desde Asaja. Tras la fugaz bajada de marzo, provocada por el optimismo de las lluvias, se espera que los precios comiencen a subir también en los lineales más pronto que tarde.
A esto hay que sumar que otros países, como Italia, también tienen muy pocas existencias de aceite de oliva, por lo que pueden acudir a España en busca de existencias y tensar aún más el mercado. A este cóctel también hay que añadir que en Turquía, productor de aceite de oliva, siguen prohibidas las exportaciones de aceite de oliva a granel.
Buen ritmo de salidas
Según los datos de la AICA, en el mes de abril, el ritmo de salidas en unas 84.000 toneladas, a las que hay que sumar unas 20.000 de importaciones. Respecto a las salidas acumuladas durante la campaña, ascienden a 667.100 toneladas.
Respecto al reparto de las existencias, las almazaras cuentan con 397.722 toneladas (73.232 menos que en el mes de marzo, según datos del Ministerio), mientras que las envasadoras acumulan 176.935 toneladas, y en el Patrimonio Comunal Olivarero tan solo se almacenan 2.232 toneladas.
Las existencias totales en España a final del mes de abril son de 576.890 toneladas, lo que supone 82.400 toneladas menos que en el mes de marzo.

Datos de producción
Por otra parte, el Ministerio de Agricultura hizo público el balance de producción total, situándola a 850.157 toneladas hasta abril, lo que supone un aumento del 11% sobre las estimaciones iniciales y un 28% respecto a la pasada campaña, según los datos ofrecidos en la mesa sectorial de aceite de oliva y aceituna de mesa.
Respecto a la previsión para la próxima cosecha, las estimaciones apuntan a una recuperación de la producción gracias a las precipitaciones y buenas condiciones climáticas de las últimas semanas, por lo que, desde el Gobierno ya se habla de una bajada de precios después del verano, aunque aún quedan unos meses cruciales para que esto llegue a materializarse.