Las seis claves para garantizar (y mejorar) el futuro del sector oleícola en Jaén
Aceite de oliva

Las seis claves para garantizar (y mejorar) el futuro del sector oleícola en Jaén

Una publicación impulsada por la Diputación provincial pone el foco en las cooperativas como eje de gestión y la transformación del olivar tradicional en intensivo

19/03/2021 Actualizado a las 07:55

La Diputación de Jaén ha sido una de las impulsoras de la publicación «Estrategias para una oleicultura jiennense más competitiva», una guía útil que pretende, según sus autores, abordar los principales problemas del sector oleícola y garantizar su futuro.

«La oleicultura jiennense ha progresado mucho en las últimas décadas al abrigo de la PAC y gracias al esfuerzo de los oleicultores provinciales. Que, contando con un 25% de la superficie nacional de olivar para aceituna de almazara, Jaén produzca el 40% de la producción nacional es una muestra evidente de la productividad del olivar jiennense y del mencionado esfuerzo de los olivareros», asegura dicha publicación que, no obstante, invita a «no acomodarse y seguir mejorando»

Los ejes estratégicos en los que debe basarse el sector del aceite de oliva para mejorar son, de esta forma, el eje conductor de un libro que está al alcance de todo el sector agrario que quiera consultar y aplicar sus consejos en la web de Asaja Jaén. Para definir dichas líneas de acción, se ha contado con la opinión de más de 70 expertos del mundo de la investigación y del tejido productivo jiennense, que han fijado seis ejes estratégicos y dieciocho acciones.

Las medidas que hay que tomar son las siguientes: aumentar la rentabilidad de las explotaciones olivareras; aumentar la rentabilidad de las industrias oleícolas; diversificar la actividad económica en los territorios de olivar; mejorar la sostenibilidad ambiental y mitigar el cambio climático; mejorar la digitalización del sector y aumentar la comercialización.

Transformación del sector oleícola

Tiene especial interés el objetivo de aumentar la rentabilidad de las explotaciones olivareras, ya que proponen hacerlo a través de las siguientes vías.

– Fomentar las secciones de gestión de las cooperativas. Los autores proponen que se propicie el «cultivo asistido» del olivar, donde la cooperativa actuaría como «una empresa de prestación de servicios para la gestión integral o parcial de las explotaciones olivareras». «El objetivo final es poder gestionar parcelas de olivar de un tamaño mediano o grande, aunque de varios propietarios, reduciendo costes y haciendo posible el planteamiento de nuevas iniciativas (olivar ecológico, intensificación, etc.) que requieren cierta dimensión», detallan.

– Si se consiguen gestionar conjuntamente las explotaciones, es más fácil conseguir otro de los objetivos propuestos: intensificar la producción de olivar, convirtiendo el olivar tradicional en olivar intensivo.

La apuesta firme por la calidad del producto, el desarrollo de cultivos complementarios, que se siembren en las calles del olivar, el impulso de la producción ecológica, la mejora del envasado y una apuesta clara por el oleoturismo son otras de las acciones que la publicación propone como camino para garantizar el futuro oleícola.

Las propuestas que se recogen en este libro se trasladarán ahora a los agricultores, cooperativas y almazaras de la provincia jiennense a través de la realización de nueve vídeos complementarios al contenido.

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