
Los agricultores de cereal, al límite: «Si un año de buena cosecha no es rentable, ¿qué nos queda?»
Reclaman ayudas directas al Ministerio, así como control a las importaciones de grano, que inundan el mercado
Un ejemplo de «desconexión» entre los datos macroeconómicos del Ministerio y la realidad que viven los agricultores en el campo. Así es como califican desde Asaja la reunión sectorial en la que el departamento que dirige Luis Planas ha analizado la situación de los cultivos de cereales, oleaginosas y proteaginosas.
Aunque desde la organización agraria han reconocido la «validez general» de las cifras presentadas, que apuntan a una producción nacional de unos 23 millones de toneladas, han querido poner el foco en lo «verdaderamente preocupante»: la falta de rentabilidad que sufren los cerealistas, incluso en un año con buenos rendimientos.
«Después de tres o cuatro campañas catastróficas, hemos tenido por fin una cosecha aceptable. Sin embargo, la mayoría de los agricultores seguimos perdiendo dinero”, ha denunciado Asaja durante su intervención.
Pérdidas de 60 euros por hectárea
«Si la media nacional se sitúa en 3.750 kilos por hectárea y el precio ronda los 200 euros por tonelada, no cubrimos ni los costes de producción, estimados en 800 euros por hectárea. Estamos hablando de pérdidas de 50 o 60 euros por hectárea. ¿Qué puede esperarse entonces de la próxima sementera?», han subrayado.
Esta situación no solo se da a nivel nacional, también en Andalucía, donde los productores llevan meses advirtiendo de que el cereal ha dejado de ser rentable y que los precios se mueven en cifras similares a las de hace cuarenta años, mientras no dejan de entrar barcos con grano de terceros países.
De esta forma, la organización ha expresado su máxima preocupación por el pesimismo que reina entre los productores, quienes, lejos de poder aprovechar un año de buena producción, se enfrentan a una nueva campaña con costes disparados y precios hundidos por las importaciones a bajo precio.

Medidas urgentes
Por todo ello, desde Asaja han exigido al Ministerio tres medidas urgentes:
1. Controlar las importaciones masivas de cereales sin garantías ni trazabilidad, que están hundiendo el mercado interior.
2. Rechazar los aranceles a los fertilizantes rusos, que sólo contribuirán a encarecer aún más la producción.
3. Establecer un sistema de ayudas directas para compensar el sobrecoste de los fertilizantes, acreditado mediante facturas, con el objetivo de garantizar la viabilidad de las próximas campañas.
Legalidad de las importaciones
Durante la reunión, responsables del Ministerio han reiterado los datos oficiales de consumo (37 millones de toneladas en España) y ha defendido la legalidad de las importaciones y los precios, sin comprometer medidas concretas ni ayudas nuevas para el sector.
Además, ha reprochado al Ministerio que, una vez más, se limite a hacer un ejercicio justificativo, sin abordar soluciones reales. «No se puede hablar de ampliar el tamaño de las explotaciones cuando se penaliza a quienes superan las 70 hectáreas. Ni hablar de equilibrio de mercado mientras se permite importar sin control. El sector necesita respuestas, no excusas», ha zanjado la organización.