Así se ha desarrollado la siembra del cereal en la provincia de Córdoba
Análisis de la RAIF

Así se ha desarrollado la siembra del cereal en la provincia de Córdoba

La superficie dedicada al cultivo de la cebada y el triticale ha disminuido respecto a la campaña pasada, mientras que la destinada al trigo duro ha aumentado en torno a un 10%

26/12/2020 Actualizado a las 11:11

La Red de Alerta e Información Fitosanitaria de la Junta de Andalucía (RAIF) ha analizado la situación actual de la producción de cereales de invierno en la provincia de Córdoba, cuyas siembras (en torno al 95%) han finalizado prácticamente en la penúltima semana de diciembre.

Al respecto, la RAIF ha señalado que, en la presente cosecha, las siembras de cebada y triticale en Córdoba han disminuido respecto a la campaña pasada, mientras que la superficie destinada al trigo duro ha aumentado en torno a un 10% y el trigo blando se ha reducido «ligeramente».

Estimaciones de la RAIF

De este modo, en Andalucía se estima una superficie sembrada «similar» a la del otoño de 2019, «con un ligero incremento del trigo blanco en detrimento del trigo duro, posiblemente porque el precio del trigo blando no ha sido malo, y sus costes de cultivo son menores que el trigo duro», asegura la RAIF.

No obstante, señala que «hay cierta fidelización del agricultor hacia la cebada para pienso y triticale, cultivos rústicos con menores costes, que no han tenido malos precios».

Además, ha destacado que en producción integrada los cereales de invierno han alcanzado en su conjunto las 4.800 hectáreas en la provincia.

Evolución por meses

En este contexto, detalla que desde mediados de octubre de 2020 comenzaron a realizarse las labores preparatorias para la siembra de los cereales de invierno, labores que la primera semana de noviembre se vieron temporalmente interrumpidas en parte la situación de muchos cultivos que presentaban déficit hídrico.

Sin embargo, «tras las precipitaciones, y una vez que se alcanzó el tempera del terreno, continuaron realizándose dichas labores», afirma.

Posteriormente, a mediados de noviembre ya se podía observar en las principales zonas productoras una gran actividad de laboreo y preparación de las parcelas para la siembra de cereales de invierno.

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Campo de cebada / Agrónoma

Cabe destacar que en la Campiña y Vega del Guadalquivir de Córdoba se realizaban dichas labores preparatorias principalmente para siembra de trigo duro. Además, se realizaban pases de cultivador y/o conquilder para dejar un «buen» lecho de siembra, así como un abonado de fondo.

De este modo, «tras las lluvias caídas por esos días y aprovechando el buen tiempo, se iban sembrando los cereales de invierno», detalla la RAIF.

Hacia la última semana de noviembre se generalizaban las siembras de los cereales de invierno, los cuales comenzaban a despuntar en las parcelas más tempranas. Por su parte, en la Campiña de Córdoba continuaba la aplicación de abonados de fondo y pases posteriormente para enterrarlo y eliminar las malas hierbas, dejando el terreno preparado para realizar las siembras.

En esta zona, la RAIF señala que las variedades de trigo más empleadas fueron: en trigo duro la Kiko Nick y Amilcar, con dosis de 190-210 kg/ha. Además, las precipitaciones registradas por esas fechas, cuando muchas parcelas estaban sembradas, fueron «muy positivas para su buena nascencia».

En diciembre, plena campaña de siembra

De este modo, durante la primera semana de diciembre, en Córdoba los cereales estaban en plena campaña de siembra, ejecutándose la misma a medida que el terreno lo iba permitiendo tras las precipitaciones de finales de noviembre.

Así, para esas fechas ya se había sembrado más del 80% del cereal de la provincia de Córdoba, estando finalizadas las siembras en torno al 95%, esta penúltima semana de diciembre.

Al respecto, la Red de Alerta asegura que «este año la germinación de las semillas ha sido buena, produciéndose de forma regular. Prácticamente todas las plantas están ya nacidas y los trigos se encuentran en muy buen estado. Se encuentran los trigos en 2-3 hojas, y los más adelantados comenzando el ahijado».

«Las lluvias, aunque no han sido demasiado abundantes, llegaron en su justo momento, permitiendo al suelo tomar un buen tempero en el momento de las siembras. Por otra parte, el frío activa le viene bien al cultivo», señala la RAIF.

Datos de la pasada campaña

Cabe recordar que en la pasada campaña de cereales, la 2019/20, en la provincia de Córdoba se sembraron 35.922 hectáreas de trigo duro, 28.109 hectáreas de avena, 23.014 hectáreas de cebada, 22.083 hectáreas de trigo blando y 9.072 hectáreas de triticales.

En Andalucía se alcanzaron las 180.288 hectáreas de trigo duro, con una producción de 612.914 tn; y 133.995 hectáreas de trigo blando, con 450.193 tn. Por otro lado, la superficie sembrada de cebada alcanzó las 138.097 hectáreas y la de avena las 99.163 hectáreas.

El Valle del Guadalquivir concentra la mayor parte de la producción andaluza de trigo, según datos del Observatorio de Precio y Mercados. De hecho, el 87% de la producción de 2019/20 se ha localizado en Sevilla, Córdoba y Cádiz.

De ese total, el 58% de la producción fue de trigo duro, un 1% más que el año anterior, lo que hace que los porcentajes de ambos trigos (blando y duro) estén «cada vez más igualados, frente a la supremacia que tenía el trigo duro hace tan solo unos años», concluyen desde la Junta de Andalucía.

 

Escrito por

Redacción

Redacción de ABC de Sevilla

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