Don Simón recupera naranjas desaparecidas para endulzar su zumo
El grupo J. García Carrión empezará en octubre a plantar en Huelva 160 hectáreas de variedades ancestrales, que se caracterizan por su nula acidez
El grupo empresarial J. García Carrión, propietario de la marca de bebidas Don Simón, cuenta en la provincia de Huelva con 1.500 hectáreas de plantaciones propias de naranjos exclusivamente destinados para la elaboración de zumo y una planta industrial para procesar más de 2.000 toneladas diarias de fruta.
Mientras que el sector industrial del zumo de naranja en España procesa sólo la fruta procedente del destrío de los almacenes, Don Simón apuesta por cultivar variedades seleccionadas de naranjas para elaborar el mejor zumo posible, controlando la maduración adecuada de la fruta y el momento idóneo de su recolección.
En esa política empresarial de mejora de la calidad del producto, J. García Carrión inició el año pasado un proyecto para ampliar en 800 hectáreas su área de producción de naranjas para zumo en la provincia onubense, con un total de 500 hectáreas en el término municipal de Paymogo y otras 300 hectáreas en el de Puebla de Guzmán, tras llegar a un acuerdo para la explotación de estas tierras durante un periodo de 25 años. Se trata de un proyecto a tres años vista y en el que se van a invertir «entre ocho y diez millones de euros», apunta el director industrial del grupo, Antonio Moreno.
Nueva plantación
Finalizada la plantación de unas 200 hectáreas en Paymogo, el grupo se centrará ahora en el cultivo de nuevas variedades de cítricos. Se trata de variedades ancestrales tales como Castellana, Comuna, Cadenera o Sucreña, que el grupo ha conseguido recuperar tras un laborioso trabajo realizado en vivero. Así, a partir del mes de octubre, «comenzaremos con la plantación de otras 160 hectáreas también en el término de Paymogo, donde se introducirán estas variedades prácticamente extintas, pues sólo quedaban reductos muy pequeños en fincas muy antiguas del Valle del Guadalquivir», explica Antonio Moreno.

A estas se sumará también, como novedad, otra variedad de origen portugués, Don Joao, «una naranja muy tardía, que viene a recolectarse en agosto, lo que nos permite estirar la campaña en los meses finales».
La plantación comenzará por las variedades Castellana y Comuna, ya que, según explica el director industrial, «para el zumo de naranja, las mejores variedades son las del grupo Valencia, que se empiezan a recoger a partir de finales de abril o principios de mayo. No obstante, estamos fortaleciendo las naranjas que van desde noviembre hasta mayo con estas antiguas variedades recuperadas».
Es el caso de Sucreña, «que la estamos potenciando porque tiene la propiedad de que es una fruta sin acidez. Esto nos permite, mediante mezclas con otros zumos más ácidos, rebajar esa acidez y producir un zumo con un perfil organoléptico muy dulce». No obstante, estas nuevas variedades, que no dan amargor (como puede ocurrir con las actuales Navelinas) tardarán todavía unos tres años en llegar a la fábrica.

Inversión
J. García Carrión ya ha destinado «unos 3 millones de euros a las nuevas plantaciones, aunque la inversión total prevista en las 800 nuevas hectáreas, cuya plantación se prevé que finalice en la primavera de 2024, se eleva a una horquilla de «entre 7 y 8 millones de euros».
Además, en este proyecto, la empresa líder en el mercado de zumo en España y la segunda de Europa, innova también en cuanto a los marcos de plantación. Así, las nuevas hectáreas irán todas en marcos intensivo y superintensivos, y la idea es hacer una recolección mecanizada.
Para ello, el grupo está desarrollando «una nueva máquina de recolección de naranjas», en colaboración con una empresa americana. Un prototipo que «traeremos a Huelva sobre el mes de marzo para empezar a hacer los ajustes finales», apunta Antonio Moreno.