
Las ayudas estatales al ovino-caprino dejarán fuera a muchos ganaderos
El destino obligado a matadero descarta a muchos de los posibles beneficiarios
El cierre del canal horeca, al que se destina la gran mayoría de los corderos y cabritos, especialmente los lechales, ha provocado en las últimas semanas «un descenso abrupto en el número de sacrificios de corderos y cabritos que no es habitual en esta época del año».
Esta situación refleja el exceso de animales en las granjas y su concentración constituye «un elemento crítico que puede suponer un riesgo no sólo para el bienestar animal sino también para la sanidad animal, ya que el hacinamiento podría derivar, si no se adoptan medidas urgentes, en una situación de emergencia sanitaria, por la aparición de determinadas enfermedades en los animales, así como de alta mortandad de animales en las explotaciones».
Así lo recoge el Ministerio de Agricultura en el borrador del proyecto de Real Decreto por el que se establecen ayudas estatales para el sector del ovino-caprino. Uno de los que peor lo está pasando tras decretarse el estado de alarma, junto con el porcino de cebo y el vacuno.
Sin embargo, estas ayudas, específicas para el ovino y caprino, tal y como están contempladas en el documento «tendrán poco éxito en la provincia de Sevilla», lamenta el técnico de Ganadería de Asaja provincial, José Manuel Roca.
En este sentido, alega que «el principal problema que tiene el sector es que los animales no salen para matadero, y la ayuda especifica que serán subvencionables los animales con una edad igual o menor a 4 meses, que hayan salido de la granja con destino al matadero entre el 14 de marzo y el día siguiente a la finalización del estado de alarma». Por tanto, así contemplada, «la ayuda sólo servirá para los pocos ganaderos que afortunadamente pueden mover sus animales», critica Roca.
Por otro lado, el técnico aclara que la mayoría de los ganaderos, en sus guías (documento oficial en el que se registra el origen y destino de los animales) no tienen el matadero como destino, ya que «es común mover a los animales a un centro de tipificación, a una cooperativa o a un comercial», por lo que quedarían también fuera de las ayudas.
Importe máximo
El importe de la ayuda será de 30 euros por animal hasta un máximo de 70 animales, salvo en el caso de tratantes y centros de concentración, cuyo límite será de 200 animales. Un límite «poco acorde con el tamaño medio de las explotaciones ganaderas en Sierra Morena», señala Roca. Por tanto, Asaja Sevilla ha presentado una serie de alegaciones a este borrador, a la espera de que sean tenidas en cuenta.
La tramitación de las ayudas se realizará por parte de las comunidades autónomas, que tras la publicación del Real Decreto de regulación establecerán sus procedimientos para la presentación de solicitudes, tramitación, resolución y pago, a lo largo del ejercicio 2020.