«La rentabilidad es el gran reto al que se enfrenta el ovino español»
El X Congreso Mundial del Ovino convierte a Sevilla en epicentro del sector del 6 al 10 de marzo
El pasado octubre, cuando la Sociedad de Ovinotecnia y Caprinotecnia (SEOC), concluyó en Zamora su XLV Congreso, comenzó la cuenta atrás para el X Congreso Mundial del Ovino, que se celebrará dentro de unos días, del 6 al 10 de marzo, en Sevilla, en el Hotel Barceló Sevilla Renacimiento. El evento reunirá a más de 650 expertos de 45 nacionalidades, que convertirán a la capital hispalense en el epicentro del debate para el sector ovino.
Jesse Barandika es el presidente de SEOC, pero también un veterinario que lleva toda la vida dedicado a la investigación sobre pequeños rumiantes. Desde hace décadas, ejerce en uno de los centros de referencia del sector, el departamento de Sanidad de Neiker-Instituto Vasco de Investigación.
—¿Qué supone para España, para Sevilla y para el sector acoger este encuentro?
—¡Fue un orgullo que la International Sheep Veterinarian Asociation (ISVA) apostase en 2017 por nosotros. Somos una asociación de expertos con una historia de casi medio siglo detrás pero que nos hemos ido granjeando nuestro prestigio congreso a congreso. Nuestra candidatura competía con la de Melbourne y la de Toronto, por lo que la apuesta por nuestro proyecto en Sevilla fue un respaldarazo a esta ciudad. En definitiva, con este encuentro hemos dado un salto cuantitativo y cualitativo enorme, que está exigiendo una dedicación y esfuerzo grande. Será un escaparate perfecto para el sector ovino, un impulso, demostraremos que sabemos hacer las cosas bien, tanto en el campo como a nivel organizativo.
—¿Cuáles son los objetivos y las principales temáticas que se abordarán?
—Están programadas más de 300 comunicaciones y se pronunciarán 70 conferencias. Eso supone más que duplicar las cifras que habitualmente se dan en los congresos que anualmente realizamos. El Comité Científico lleva años preparando el programa, seleccionando los perfiles más adecuados. Y, ciertamente, tras filtrar muchos prestigiosos nombres, en muchos casos nos dimos cuenta que lo mejor lo teníamos ya aquí.
Finalmente se acordaron cuatro bloques fundamentales: «Sostenibilidad», un ámbito que es consustancial a este sector, que encaja con los objetivos de la PAC y de la Agenda 2030; «Diagnostico general para reducir el uso de antibióticos», un terreno en el que SEOC fue pionero; «Enfermedades transfronterizas–Barreras para su control y oportunidades para su erradicación», con especial atención a la viruela ovina que reapareció en Granada, fue controlada y que después se ha expandido a diversas localidades de Castilla; y «Amenazas globales para las ovejas», con interés en las principales zoonosis y parásitos que afectan a esta cabaña. No queda ningún ámbito de la veterinaria ovina sin tocar (patología, producción, alimentación, reproducción…) y en todos habrá debate porque, de hecho, hay mesas redondas para propiciarlos.
—¿Cómo les ha afectado la suspensión del encuentro, previsto inicialmente en 2021 y pospuesto a causa de la pandemia? ¿Ha cambiado la temática a tratar?
—Esta cita es ineludible para gran parte del sector y, como se celebra cada cuatro años, la espera es larga ya de por sí. Hay más de 650 expertos inscritos, por lo que identificamos un gran interés. Cabe recordar que los organizadores, la Sociedad Española de Producción Ovina y Caprina (SEOC) somos una asociación sin ánimo de lucro, abierta a todos los profesionales interesados en estos sectores, tanto cárnicos como lácteos. Fue creado en 1975 por un grupo de profesores, investigadores y técnicos especialistas en producción animal.

Actualidad del sector
—¿Cómo valora la posición del sector ovino andaluz, y español, en el panorama internacional?
—Tras el Brexit, España ha pasado a ser el primer productor y exportador de carne y leche de oveja de la UE, el primer productor y comercializador, de largo, de quesos, con una cuota de más de 40%. No obstante, esta realidad, que es muy favorable, no puede enmascarar una realidad marcada por la sucesión de crisis de precios y el cierre de explotaciones a causa de la falta de rentabilidad, ahora agravada por la desorbitante subida de todos los costes causada por la crisis de Ucrania. Respecto a las cifras, España acumula, según datos del Ministerio de Agricultura, unas 113.000 explotaciones y 15,5 millones de cabezas: Andalucía es la autonomía con más explotaciones de ovino (18,34% de las del país); seguida de Extremadura (16,3%) y Castilla y León (9,27%).
En cuanto al censo de ovino, Andalucía ocuparía el cuarto lugar (2,3 millones de cabezas) tras Castilla-La Mancha (2,4 millones), Castilla y león (2,5 millones) y Extremadura como líder destacada (3,78 millones ). No obstante, la UE en su conjunto, pese a los procesos de intensificación y mecanización que ha experimentado este sector, está muy lejos de las primeras posiciones como productor y a duras penas acapara el 11% del censo mundial de ovino: el líder es China, con más de 165 millones de cabezas; le siguen Australia (75 millones), India (62 millones) y Nigeria (43 millones).

Principales retos
—¿A su juicio, ¿Cuáles son los principales retos de futuro del ovino?
—La rentabilidad, sin duda. Si queremos frenar la lenta sangría de cierres, debemos de hablar de sostenibilidad ambiental, sí pero también de sostenibilidad económica. Porque detrás del abandono del ganadero llega el desempleo del veterinario, la ruina para la industria auxiliar y con ello, claro, la despoblación de zonas rurales. Sin la presencia humana y ganadera, el medio ambiente no se sostiene y entonces más allá de los problemas demográficos sobrevienen otros como los incendios, los procesos de erosión y desertificación… Mejorar la rentabilidad pasa por una mejora sanitaria de los animales (que redunda en la productividad), por mayor bienestar, que suele significar más valor añadido y calidad, por la mejora genética de las razas, por cuidar la reproducción y, claro, por cuestiones que tienen menos que ver con mi especialidad como el marketing, los nuevos cortes para la carne de ovino, la gastronomía…
—La estrategia europea ‘De la granja a la mesa’ fija el objetivo de reducir, antes de 2030, el uso de antibióticos en un 50%. ¿Qué papel puede jugar la innovación en este proceso?
—Ese es uno de los temas estrellas del congreso. En la jornada inaugural del lunes, acudirá una de las máximas responsables de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) para la coordinación del Plan Nacional de lucha frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN) para dar a conocer los primeros resultados en ovino.
Y les puedo avanzar, porque SEOC ha participado y asesorado desde el primer momento en este importante proyecto, que la reducción alcanzada es espectacular. Pero, junto a la caída en el recurso a los antimicrobianos también se ha producido un aumento de la mortalidad. En eso tenemos ahora el reto de trabajar: un sector como el ovino, que ya no era intensivo en el recurso de antibióticos y que ya destacaba por su uso con fines exclusivamente sanitarios, ha hecho un gran esfuerzo por reducirlos pero ahora hay que bajar esas tasas para ser sostenibles económicamente.