Frente a la sensación global de un Mundial medio sentenciado, Ferrari ha decidido no aflojar el paso. Para el resto del mundo, la coronación de Vettel como campeón por segunda vez es sólo cuestión de tiempo. No para Alonso y su escudería, que no se rinden. El piloto asturiano viajó ayer hasta Maranello, donde permanecerá cuatro días encerrado con los ingenieros trabajando en la evolución del coche.
La próxima parada del Mundial (el circuito inglés de Silverstone) tiene aspecto de final. Es propicio cien por cien a Red Bull, pero la FIA ha limitado los difusores soplados. Un antídoto contra el gobierno tiránico de los energéticos. «Ahí veremos si van a cambiar las cosas o no —dice Domenicali, número uno del staff de Ferrari—. Todos vamos a perder algo en términos de rendimiento. La cuestión será quien paga el precio más alto».
Ferrari seguirá luchando, pero sin ponerse una venda en los ojos. El título está casi imposible. «El equipo presentará algunas novedades aerodinámicas... pero no es realista pensar que éstas pueden ser suficientes para revertir el equilibrio de poder visto hasta ahora... La varita mágica no existe», precisó ayer la escudería en un comunicado.
Otro de los frentes son los neumáticos. Pirelli, el suministrador único, ya ha recibido el mensaje difundido a través de la propaganda invisible de la F-1. En aras de la igualdad y de una pugna más equilibrada, Ferrari no quiere gomas duras en Silverstone. Como hace en todas las carreras, Pirelli tiene que elegir dos tipos de compuestos entre los duros, los intermedios, los blandos y los súper-blandos. Ferrari ha encontrado muchos problemas este curso para calentar el neumático duro y extraer un rendimiento potable.
De momento, Ferrari ha obligado a pronunciarse al director de Pirelli, Paul Hembery: «Es un gran reto para nosotros porque queremos asegurarnos de que tendremos una buena carrera. Igualmente, no queremos demasiadas paradas en boxes en Silverstone», indicó en reparto de cal y arena para los intereses de Alonso.
Y a tenor de sus declaraciones a Autosport, Hembery conoce la importancia de la elección de Pirelli: «Los equipos tienen una diferencia de opinión. Hemos pedido su consejo pero está claro que no queremos favorecer o castigar a uno sobre el otro. Tenemos que analizar los datos de Valencia. Tenemos 12 equipos y debemos realizar una correcta elección para todos. Y también la mejor opción para nosotros, por supuesto. Nuestra principal preocupación es asegurarnos de que no penalicen a ningún equipo. Se dice que los neumáticos duros favorecen a aquellos con alta carga aerodinámica, así que tenemos que andar con cuidado».







