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Se quejan los Schleck en versión flojeras ahora que el Tour invoca a sus gigantes. «El público no quiere carreras que se deciden en un descenso peligroso. Tenemos familias que nos esperan en casa. ¿La gente quiere carerras limpias o las que acaban en el hospital?». Andy Schleck se hace preguntas demasiadas espesas con la amarga sensación de derrota en un asalto. «Era un final demasiado peligroso y yo no no hice un gran descenso».
Hace ocho años, Joseba Beloki cruzó en ambulancia la línea de meta que ayer atravesó Andy Schleck a más de un minuto de Contador. Llevaba el dolor grapado a la cadera fracturada, la muñeca astillada y el antebrazo hecho añicos. Armstrong le esquivó por una finca de cebada en el descenso de la Rochette. Si el agricultor propietario del terreno hubiera sembrado trigo (crece más tarde), el americano habría acompañado a Beloki al hospital. Es la ley del Tour. Inexorable. La que ayer no entendió Andy Schleck.
Por el respeto con que consagra a sus héroes, el Tour consiguió que esa curva y ese campo de cereales lleven el nombre de Beloki. Y lo mismo sucede con los parajes que visita a partir de hoy. El Tour llega a las montañas de diseño, los Alpes. Rutas equipadas de serie para esta carrera. Hoy arranca con el aperitivo italiano: final en Pinerolo para conmemorar el 150 aniversario de la unidad italiana. Una fotocopia del desenlace de hoy. La cota de siete kilómetros en Pra Martino precede a un descenso peliagudo hacia la meta.
Mañana, Contador, los Schleck y su séquito elevan su duelo ante la presión atmosférica. Se sube el puerto más alto del Tour, el Agnel (2.744 m) y uno de los enclaves más empinados de los Alpes, el Izoard (14 kms al 7,3 por ciento), antes de visitar al coloso estrella de esta edición, el Galibier.
El gigante se ascenderá también al día siguiente por su lado legendario, la salida desde el Telegraphe al paso por Valloire. Etapa corta (109 kilómetros), pero intensa. Al pasar por Bourg d'Oissans, la carretera se bifurca a la derecha y esperan las 21 curvas más famosas del mundo con 300.000 aficionados en 13 kms.







