Si al concejal de Hacienda del Ayuntamiento de Córdoba, el popular José María Bellido, le dicen tras leerse la última línea de la auditoría interna elaborada por la Intervención Municipal que meses después organizaría una de las semifinales de la Copa Davis 2011 puede que hubiera sufrido un ataque de risa. Por entonces, el único revés que llegaba a la cancha de Bellido no provenía de una raqueta sino de una avalancha de cifras negativas: un agujero en las arcas de más de 40 millones de euros, 437 millones de deudas financieras y comerciales, un 20% menos de recaudación o un desequilibrio en caja que ponía en serio riesgo las nóminas...
Con este panorama la gran duda que surgió en la ciudad tras escuchar la decisión de la Real Federación Española de Tenis (RFET) sobre la sede de la eliminatoria fue si se trataba de un reto demasiado arriesgado, o si era prioritario un evento con tan elevado coste. El segundo revés recibido en Capitulares tampoco vino de las cuerdas tensadas. Lo propinó la Junta de Andalucía cuando se negó a soportar una parte de los 700.000 euros de coste que tiene el canon por albergar la cita deportiva. En Sevilla, allá por 2005, tras la final de la Davis que enfrentó a España y EE.UU., la aportación de la Junta fue de más de 800.000 euros al montante total de 2,6 millones. En 2009, con Marbella como sede de otra eliminatoria (España-Alemania), fueron 400.000 euros que ayudaron a que no hubiera pérdidas y sí un enorme impacto económico en ambos casos.
El equipo de gobierno del PP lo tuvo claro desde el principio. A la prioridad de situar a la ciudad en un inmejorable escaparate abriendo las puertas al negocio económico que arrastra esta cita, le siguió una estrategia para rentabilizar el coste de más de 1,4 millones de euros que debía afrontar en un principio el Consistorio, huérfano de apoyo público.
Desde los primeros días de agosto, cuando se conoció la buena noticia, hasta hoy, las cábalas del alcalde, José Antonio Nieto, han ido desde los 100.000 euros de pérdidas finales para el Consistorio, hasta los 300.000 de los primeros días de septiembre y hasta la firme convicción de esta misma semana de que habrá beneficios.
¿Cuánto cuesta la logística de este gran espectáculo deportivo? El Ayuntamiento tiene que hacerse cargo de 700.000 euros que cuesta el cánon exigido por la RFET. A esta cantidad suma el coste del montaje y la adaptación del Coso de los Califas como pista central del choque entre España y Francia por un sitio en la final de la competición de la ensaladera de plata. En ello ha tenido que invertir —de momento no hay datos oficiales, sólo las cifras ofrecidas en los primeros compases— entre 500.000 y 700.000 euros más, de los que unos 200.000 los ha soportado sólo la pista, considerada ya una de las mejores del país. No habría que olvidar los costes de los servicios municipales en liza (autobuses, limpieza, Policía Local o adecentamiento de solares....) durante todo este tiempo y la próxima semana. En torno a 1,5 millones de euros.
¿De dónde provienen los ingresos sin pillar cacho por derechos televisivos...? La Federación Española de Tenis cuenta con un cuadro de espónsor que se suman a los de la propia competición y que son inaccesibles. Así, los precios de las entradas sobre un aforo de 13.200 espectadores de los que se han podido comercializar unas 6.000 plazas se han fijado de tal manera que con el 40% de la taquilla el Consistorio pueda pagar, al menos, el cánon. El resto hasta cubrir los gastos se ha pergeñado con una fórmula de patrocinios y colaboraciones de empresas privadas. Por ejemplo, sobre los tendidos del coso cordobés hay un anillo de palcos cubiertos que se han comercializado a un precio de 10.000 euros para entidades colaboradores. Aún no están todos cerrados, por lo que de no cumplirse la previsión, la última remesa de entre 500 y 1.000 abonos que se sacarán a la venta puede cubrir ese apartado.
De igual forma, el PP creó la figura del patrocinador «local» gold, a razón de 75.000 euros y con una serie de contraprestaciones. Covap y Hojiblanca han secundado esta operación, a la que también se han sumado como patrocinadores «silver» Cruzcampo (40.000 euros) y Jícar (otros tantos) al asumir el coste de obra de gran parte de la pista central. El sprint continúa (la Diputación podría hacer una aportación final), pero Nieto confía en su golpe ganador.



