Córdoba ha ganado por fin una «pelota» de juego, set y partido con las semifinales de la Copa Davis. El Ayuntamiento saca más músculo que Rafa Nadal cuando celebra una bola buena: empezó con una previsión de que el evento dejará en la ciudad 11 millones y ya va por cerca de 15. Pero los expertos consultados por ABC no sólo resaltan los ingresos que se producirán instantáneamente, sino los beneficios a medio y largo plazo que puede reportar a la capital en materia turística o «vendiéndose» como sede capaz de acoger grandes eventos.
Ahora bien, el director de ETEA, Gabriel Pérez Alcalá, no es tan optimista en el beneficio inmediato como el Consistorio. Calculó que la repercusión será «algo menos» de esos 11 millones estimados inicialmente, pero matizó que el evento será «muy positivo» para la ciudad. En concreto, señaló que fundamentalmente hostelería y después el comercio de determinadas zonas, así como los monumentos, tendrán una «importante inyección de dinero a cortísimo plazo».
Lo que sí advirtió es de que este evento no le va a «ganar» ni un punto a la elevadísima tasa de paro de Córdoba —en la provincia (no hay dato de la capital), 33 de cada 100 personas que quieren trabajar no pueden hacerlo—. Explicó que las empresas recurrirán a vinculaciones temporales o horas extras de su plantilla fija.
Luego, ya entró en la repercusión a medio y largo plazo. A su juicio, el coste de organizar la cita para el Consistorio —de 1,2 a 1,4 millones, que, no obstante, Capitulares espera cubrir con patrocinios y su parte de la taquilla— se recupera sobre todo «en intangibles». Así, argumentó que este evento es «una de las mejores campañas de publicidad de la ciudad».
Añadió que puede ayudar a la capital a atraer otros eventos al demostrar que puede organizar bien la Davis. Eso sí, alertó, en la cita Córdoba se «la juega un poco». Recordó que Barcelona aún se beneficia de la forma excelente en que celebró los Juegos de 1992. Pero hay otro lado de la moneda: «Si la gente se va descontenta, especialmente los organizadores, se corre la voz y luego levantar eso cuesta mucho, como le pasó a Atlanta con sus olimpiadas».
Más allá de la televisión
De la «pista» del análisis sale Pérez Alcalá. Es el turno del profesor de Estadística de la Universidad Pablo Olavide (UPO) y director del estudio «Impacto económico de los eventos deportivos en Sevilla de 2010», Manuel Porras. Cree que la previsión de unos 15 millones de ingresos «puede ser acertada». El que fue también decano de Deportes de la UPO de 2004 a 2010, incidió en que «lo que está en boga son los grandes eventos deportivos como elementos dinamizadores de las ciudades». Y recalcó que esta competición será «rentable económicamente» para Córdoba.
En la línea de Pérez Alcalá, añadió que los efectos intangibles a medio y largo plazo, como presentarse como una urbe que puede acoger grandes acontecimientos, son aún más positivos que los beneficios a corto «si se mantiene Córdoba como ciudad del deporte». «No digo tampoco que tenga que albergar una eliminatoria de Davis todos los años, pero que se sitúe en un plano donde apueste por el deporte», reflexionó.
Igualmente, consideró que el cruce entre España y Francia «puede ayudar a aumentar algo el turismo».
Como si fuera la mismísima «Armada» de los Nadal, Ferrer o Verdasco, los analistas se rotan. Y el siguiente en «servir» su impresión es Francisco Villalba, consejero delegado de Analistas Económicos, servicio de estudios de Unicaja que hizo un informe sobre el impacto del deporte en 2008 en la economía de Andalucía.
Villalba dijo que, en base a los datos de la Federación Internacional de Tenis y a eventos similares, «calculamos que el impacto en Córdoba será de unos 14,3 millones». Y se sumó a la tesis de que esta competición tendrá consecuencias a posteriori: «Es una mejora en la imagen de la ciudad que muy posiblemente posibilitará la llegada de más turistas en el futuro».
Estos potenciales visitantes verán Córdoba y la eliminatoria desde sus casas. El Ayuntamiento asegura que más de 120 países recibirán imágenes de ella por televisión. Para atisbar las dimensiones de este formidable escaparate, baste el ejemplo que pone Ricardo Castilla, consejero delegado de Global3E, consultora de marketing con sedes en España —entre ellas, en Córdoba—, Brasil y Colombia. Recuerda que la semifinal de 2008 de la Davis entre España y Estados Unidos tuvo un 29% de audiencia en TVE. Explica que, partiendo de las tarifas por anunciarse en un horario bueno, como el de ese 29%, se estima que Córdoba debería gastarse 978.750 euros para comprar la publicidad que le dará ser citada cuatro minutos y medio en esta cadena durante las retransmisiones del España- Francia. Y eso sólo sería la repercusión en TVE. «Si hubiera que pagar para lograr el impacto televisivo que tendrá la imagen de Córdoba a nivel mundial con la Davis, el gasto sería astronómico», sentenció. A eso, añadió, hay que sumarle la promoción que llegará por la difusión de la contienda en internet, prensa o radio.
Ya sólo queda que Nadal, Ferrer y compañía eliminen a Francia y vayan en busca de otra ensaladera de plata. La de «oro» ya la ha ganado Córdoba.




