No es el kiwi: la nutricionista recomienda las frutas y verduras con más cantidad de fibra
Es uno de los nutrientes más importantes para nuestra salud digestiva, además de controlar los niveles de azúcar y colesterol en sangre
La fibra es uno de los nutrientes más importantes para nuestra salud digestiva y se encuentra presente en grandes cantidades de frutas y verduras.
Desempeña un papel crucial en el tránsito intestinal, en las digestiones y en el control de los niveles de azúcar y colesterol en sangre. Sin embargo, es importante tener en cuenta que al licuar estos alimentos (al hacer zumos, batidos…) podemos alterar la cantidad de fibra presente.
Cuando extraemos el jugo de las frutas y verduras, dejamos atrás la pulpa, que es donde se encuentra la fibra. Por lo tanto, al consumir estos zumos, perdemos una gran cantidad. Esto afecta disminuyendo la saciedad a la hora de consumirlos y los beneficios digestivos que nos proporciona la fibra.
Al comer una fruta entera, se aprovecha la fibra soluble e insoluble. La fibra soluble ayuda a reducir el colesterol y regula los niveles de glucosa en la sangre, mientras que la fibra insoluble favorece el movimiento de los alimentos a través del tracto digestivo y previene el estreñimiento. Por esta razón, es recomendable consumir la fruta entera, para aprovechar al máximo sus beneficios.

Las opciones con más fibra
Si lo que buscamos es consumir más fibra, es importante conocer las frutas y verduras que contienen más cantidad de este nutriente. Algunas de las más ricas en fibra son:
Alcachofas: Son especialmente ricas en fibra, sobre todo en la parte del tallo. Una alcachofa mediana proporciona hasta 10 gramos de fibra.
Brócoli: Una taza de brócoli cocido aporta aproximadamente 5 gramos de fibra.
Peras: Especialmente si se comen con la piel, son ricas en fibra soluble e insoluble. Contienen alrededor de 5-6 gramos de fibra.
Manzanas: Una con piel contiene aproximadamente 4 gramos de fibra. Al igual que las peras, la mayor cantidad de fibra se encuentra en la piel.
Espinacas y acelgas: Son una fuente de fibra. Una taza de espinacas cocidas tiene alrededor de 4 gramos de fibra.
Es importante tener en cuenta que, cuanto más tengamos que masticar un alimento, mayor será su contenido de fibra. Esto se debe a que los alimentos que requieren más esfuerzo para ser triturados, como las verduras crudas, contienen estructuras más densas de fibra, que nuestro cuerpo necesita descomponer.
Para aprovechar al máximo la fibra, es mejor consumir frutas y verduras enteras. Esto no solo favorece nuestra salud digestiva, sino que también nos ayuda a sentirnos saciados por más tiempo.