Alerta entre los consumidores: el precio del aceite de girasol alcanza los 2,5 €/litro y podría superar al aceite de oliva
Los principales supermercados han limitado su venta por cliente y han subido exponencialmente los precios
El precio del aceite de girasol continúa subiendo sin descanso. Los hosteleros, sus principales consumidores además de las industrias alimentarias y las conserveras, intentan hacer todo el acopio posible ante una escalada de precios que también afecta a los consumidores de a pie, quienes ya ven limitada su compra en las principales cadenas de supermercado.
Además de no poder adquirir más de 5 litros por persona en la mayoría de establecimientos, esta compra ha subido considerablemente de precio. En la cadena de supermercados Mercadona, por ejemplo, a primeros de marzo podía adquirirse una botella de un litro de aceite de girasol a 1,90 €. Ahora, el litro alcanza los 2,50 €, un 31% más.
Pero no es el único supermercado donde los precios del aceite de girasol se han multiplicado exponencialmente: en Carrefour, ha llegado a los 2,80 €/litro y en Alcampo, la mayoría de las marcas oscilan entre los 1,80 y 2 euros el litro. En DÍA, por su parte, alcanzan el máximo, con 2,89 € el litro de aceite de girasol refinado especial para freír y 2,65 €/litro el refinado convencional.
Además, ante la dificultad de encontrar botellas disponibles en los lineales físicos, son muchos los que se han lanzado al comercio electrónico a aprovisionarse de esta grasa vegetal, pero se han encontrado con una fea sorpresa: las botellas de un litro de aceite de girasol en las principales plataformas de comercio online cotizan por todo lo alto, rozando incluso los 10 euros el litro, un precio que los consumidores consideran «inasumible».

Cambio al aceite de oliva
«Por ese precio compro un buen aceite de oliva», es uno de los comentarios más recurrentes en las redes. Y sí, el aceite de oliva, en el que Andalucía es líder en producción y exportación del «oro líquido», que en los principales supermercados no llega a los 4 €/litro.
No obstante, desde el sector oleícola prevén que la escasez de aceite de girasol (España importa un 60% del mismo de Ucrania) repercutirá, más pronto que tarde, en los precios de aceite de oliva que paga el consumidor.
Y es que la situación es previsible: si no hay aceite de girasol, la «tendencia natural» es comprar aceite de oliva en sus categorías más suaves, porque es a lo que el consumidor español, y andaluz, está acostumbrado. Además, el aceite de oliva cuenta con ya conocidas propiedades saludables que lo hacen la grasa más beneficiosa para incluir en la dieta, según opinan los médicos españoles.
No obstante, existen otras alternativas, como el aceite de colza, el de coco o el aceite de orujo de oliva, aunque son aún bastante desconocidas para el gran público.
De cara al futuro, además de explorar materias primas de otros orígenes, hay parte del sector que lo tiene claro, como bien evidencia Arturo Hidalgo en su análisis publicado en Agrónoma. «Con el precio que está alcanzando el girasol, y siendo los andaluces los primeros productores mundiales, no debería quedar ni una hectárea vacía este año, lo que solo falta es que las lluvias nos acompañen un poquito en primavera», asegura.