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Olivar / Junta de Andalucía
Sector oleícola

La ‘burbuja’ de una gran cosecha de aceite de oliva se desinfla

La producción mundial bajará casi un 10% en la campaña 2025-2026, con unos tres millones de toneladas

11/08/2025 a las 06:30

A escasas semanas de que arranque, oficialmente, la campaña de aceite de oliva 2025/26 (el calendario marca el inicio el día 1 de octubre), las grandes expectativas sobre una campaña «histórica» se han ido templando, y no solo a nivel andaluz, pues las previsiones internacionales también han bajado considerablemente.

Según el último informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la producción mundial de aceite de oliva experimentará un «notable retroceso» en la campaña 2025-26, con una producción de 3,01 millones de toneladas, lo que supone una caída del 9,5% respecto a la campaña que estamos acabando ahora, con 3,3 millones de toneladas.

La Unión Europea, principal productora

El organismo vuelve a colocar a la Unión Europea como líder en producción, con 1,98 millones de toneladas y España en un lugar preminente. Aun así, la cifra europea representa un descenso del 4,76% respecto a los 2,079 millones de toneladas de la campaña 2024/25. Uno de los principales motivos de esta bajada, destaca el USDA, es «la falta de recuperación del olivar tras las anteriores campañas deficitarias».

Fuera de la Unión Europea, se espera que Turquía, uno de los principales competidores del aceite andaluz en mercados como Estados Unidos, produzca unas 275.000 toneladas, mientras que el resto de países productores sumarán, en conjunto, unas 750.000 toneladas.

Respecto a previsiones más nacionales, la organización UPA ha reunido a olivareros de todas las comunidades autónomas para analizar el estado del cultivo, y confirmaron que la estimaciones de cosecha han sufrido un importante recorte tras las lluvias de primavera.

«La situación actual en la principal comunidad autónoma productora, Andalucía, nos lleva a pensar que la euforia que reinaba entre los grandes operadores del mercado sobre una cosecha histórica se está derrumbando», advierten desde la organización agraria.

Aceite de oliva en el supermercado / Manuel Miró

Similar al presente año

En concreto, marchan una estimación para Andalucía de entre 950.000 y 1.150.000 toneladas (este año oscilará el millón), a la espera de cómo evolucione el clima en estos últimos meses. «Es decir, en el mejor de los casos estaríamos en una situación similar a la campaña 2024/25», afirman desde la organización agraria. Por su parte, Castilla-La Mancha espera una reducción de cosecha, con 125.000 toneladas. En cuanto a Extremadura, hay muchas diferencias entre las diferentes zonas de producción, y la estimación en estos momentos rondaría las 80.000 toneladas.

Afectación de las plagas

En definitiva, según las previsiones de UPA, la horquilla de la producción para la próxima campaña estará entre 1.200.000 y 1.400.000 toneladas.

Del mismo modo se pronunciaron desde COAG, que calificaron que el otoño será «clave».
La vecería, las altas temperaturas registradas en mayo y junio, sobre todo, y el impacto de plagas como el prays y el algodoncillo «están condicionando una previsión a la baja».

De hecho, en la principal provincia productora, Jaén, hay zonas que verán cómo se esfuma hasta un 60% de producción.

Comercialización y demanda

Aunque las previsiones de cosecha no son, ni mucho menos, tan catastróficos como en las campañas pasadas, cuando la producción cayó estrepitosamente, la menor disponibilidad de aceite de oliva a nivel global podría tener cierta repercusión en los precios internacionales.

Es decir, si se mantiene la demanda oleícola, que ha crecido en los últimos años por sus beneficios para la salud, se podrían generar nuevas tensiones en el mercado al tener las disponibilidades justas.

Esto podría influir, también, en la normativa de comercialización que está preparando el Ministerio de Agricultura, que contempla la retirada temporal de aceite de oliva si fuese necesario regular el mercado, así como su destino para usos no alimentarios.

En principio, esta medida se activaría solo si se confirma un exceso de producción y desequilibrios en la compraventa, por lo que, según las previsiones del sector, parece que no va a hacer falta aplicarla en la próxima campaña.

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