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Arrozales sevillanos / Agrónoma
Importancia nacional

Un sello de calidad propio para preservar los valores del arroz cultivado en Sevilla

La Federación de Arroceros trabaja en la diferenciación del producto en el mercado

29 abril 2020, 13:30

Sevilla es la primera provincia productora de arroz de España, un cultivo que se encuentra bajo el sistema de la Producción Integrada, lo que supone un plus de calidad a una producción primordial en la economía agraria andaluza y un factor cultural de profunda raigambre en los municipios de la comarca agraria de La Marisma.

Sin embargo, pese a su importancia local, provincial, regional y nacional, el arroz sevillano sigue siendo un desconocido.
«Hay todo un ecosistema empresarial y ambiental que vive directamente del arroz. Somos la zona arrocera más grande de España, no solo en superficie, sino también en producción y en calidad.

Además, el sector se ha modernizado hasta el punto de que ya está llegando directamente a un consumidor cada vez más exigente y tenemos a las industrias arroceras más importantes del sector, lo que sitúa a la provincia como un actor destacado en el mercado global de este grano, que forma parte de la base nutricional de millones de personas en todo el mundo. Estos son motivos más que suficientes para que Sevilla presuma de su arroz», señala el director gerente de la Federación de Arroceros, Eduardo Vera.

Estudio socioeconómico

Por ello, la entidad ha encargado un estudio del impacto económico y social del sector arrocero sobre la economía andaluza al catedrático de la Universidad de Sevilla, José Ignacio Castillo Manzano, para «definitivamente poner cifras oficiales sobre la mesa de la importancia que tiene que los agricultores sembremos las hectáreas de arroz en la Marisma».

Aparte de este informe ya finalizado y en fase de revisión, la Federación trabaja en otro proyecto basado en la estrategia de diferenciación del arroz sevillano producido en las marismas del Guadalquivir en base a la calidad del producto. La idea es conseguir una seña de calidad de ámbito europeo como una Denominación de Origen Protegida. «Ya estamos trabajando en el pliego de condiciones, contando con la colaboración y apoyo del equipo de Cristina de Toro, directora general de Industrias y Cadena Alimentaria de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía», señala Vera.

Este sello abarcaría «todo el ciclo de vida del producto, desde el cultivo hasta su recolección, pasando por el secado, la preparación y el envasado, y a todos los municipios productores de la Marisma».

Esta herramienta servirá para certificar todos los arroces, largos y redondos, que se hacen en Sevilla de una manera totalmente respetuosa con el entorno y con el medio ambiente y para «diferenciarlos en base a su calidad en los mercados». Y es que Vera lamenta que «el arroz es un sello de identidad de Valencia y debería serlo también de Sevilla».

Valencia tiene su sello

Valencia ha sido la cuna del cultivo arrocero en España y ha sabido ganarse a pulso un marketing que, a día de hoy, sigue haciendo irrompible la asociación de la paella con el origen valenciano. Cuentan con un sello propio, la Denominación de Origen Arroz de València, que convierte cada año a finales de septiembre en una fiesta la siega de su arroz en la Albufera, una jornada plagada de historia, tradición y gastronomía.

Y es que, pese a no tener una gran producción arrocera (pues sólo en el municipio sevillano de Isla Mayor se produce más arroz que toda la Albufera), Valencia es líder en la exportación de recetas realizadas con arroz.

La Federación de arroceros de Sevilla, sabedora de que en cantidad y calidad su arroz no tiene rival, dirige sus esfuerzos ahora a ganar la batalla del marketing comercial, empezando por «una Denominación de Origen Protegida que esperamos que esté operativa en los próximos años».

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