
Proyecto Carina: Innovación en Oleaginosas para una Agricultura Sostenible
Un programa europeo que impulsa el cultivo de camelina y carinata para diversificar el campo y fomentar la bioeconomía circular
El sector agrícola europeo se enfrenta a retos cruciales que ponen en peligro su sostenibilidad y rentabilidad. La disminución progresiva de cultivos tradicionales como los cereales y las oleaginosas en Andalucía es una muestra de ello. Sin embargo, la innovación y la diversificación están emergiendo como soluciones clave. En este contexto, el proyecto Carina, financiado por la Unión Europea a través del programa Horizonte Europa, busca transformar el panorama agrícola mediante el impulso de cultivos alternativos como la camelina y la carinata.
Ensayos en Sevilla: la camelina como alternativa viable
En el marco de este ambicioso proyecto, la provincia de Sevilla se ha convertido en un banco de pruebas para la camelina, una oleaginosa con un alto potencial de rentabilidad y sostenibilidad. Ensayos llevados a cabo en los municipios de Carmona y Alcalá del Río, en una superficie de diez hectáreas, están evaluando la viabilidad de este cultivo en condiciones de secano, que representan el 98% de su producción.
La camelina es un cultivo de siembra otoñal con un ciclo corto que se cosecha entre abril y mayo. Además, su capacidad de adaptación a condiciones extremas, como sequías y heladas, la convierte en una opción interesante para los agricultores de la región. Con una fertilización similar a la de los cereales y un alto rendimiento en la producción de aceites, su incorporación en el campo andaluz podría representar una alternativa sostenible frente a la creciente tendencia de sustitución de tierras agrícolas por olivares y plantas fotovoltaicas.
Carina: un proyecto europeo para la diversificación agrícola
El proyecto Carina reúne a 19 socios de 13 países europeos y del norte de África (Italia, Francia, España, Alemania, Grecia, Eslovaquia, Bulgaria, Polonia, Reino Unido, Serbia, Túnez, Marruecos y Suiza). Su objetivo principal es fomentar la diversificación de los sistemas agrícolas mediante la introducción de cultivos innovadores y su transformación en productos de alto valor añadido.
Entre las aplicaciones que se están investigando destacan los bioplásticos, bioherbicidas y bioestimulantes, lo que posiciona a la camelina y la carinata como materias primas clave para el desarrollo de una economía circular. Asimismo, el proyecto busca valorizar un coproducto de su producción, una torta rica en proteínas, que podría utilizarse como alimento para animales, cerrando así el ciclo de aprovechamiento de estos cultivos.
Participación española y el papel de las cooperativas
España juega un papel crucial en el desarrollo del proyecto Carina. Cooperativas Agro-alimentarias de España, junto con sus federaciones en Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Cataluña, están involucradas en la ejecución del proyecto, lo que refuerza la apuesta del sector cooperativo por una agricultura más sostenible y rentable. Entre los socios españoles también se encuentran la empresa Camelina Company, líder en el suministro de esta oleaginosa en Europa, y la biotecnológica Kimitec. La coordinación general del proyecto está en manos de la Universidad de Bolonia.
Interés creciente entre los agricultores
La reciente presentación del proyecto Carina en la jornada de Transferencia en el Sector de los Cereales, celebrada en Alcalá del Río en las instalaciones de la cooperativa Productores del Campo, ha despertado un gran interés entre los agricultores andaluces. Las ventajas de la camelina, como su resistencia climática y su rentabilidad potencial, han generado numerosas consultas sobre su manejo en campo y su viabilidad comercial.
Actualmente, en España se cultivan unas 3.500 hectáreas de camelina, pero con la creciente demanda de bioproductos sostenibles y el impulso de proyectos como Carina, se espera que esta cifra aumente en los próximos años. Con la finalización del proyecto prevista para octubre de 2026, los resultados obtenidos en los ensayos servirán para determinar el verdadero potencial de la camelina y la carinata en la transformación del modelo agrícola europeo.
Hacia una agricultura más sostenible y diversificada
El proyecto Carina representa una apuesta firme por la innovación en la agricultura europea. A través de la investigación y la colaboración internacional, busca ofrecer soluciones que permitan a los agricultores enfrentar los retos del futuro con cultivos más sostenibles y rentables. La camelina y la carinata no solo podrían contribuir a la diversificación agrícola, sino también a la creación de una bioeconomía circular basada en productos de alto valor añadido.
En un momento en el que la rentabilidad de los cultivos tradicionales está en entredicho, iniciativas como Carina son esenciales para garantizar la viabilidad del sector agroalimentario y su adaptación a un futuro más sostenible.