aceite-girasol-pipas
Aceite de girasol / Agrónoma
Innovación

¿Sabes diferenciar el buen aceite de girasol? Desarrollan un innovador método para hacerlo fácil

El girasol alto oleico tiene propiedades saludables para el organismo, y es cada vez más utilizado. Para evitar engaños al consumidor, la Universidad de Granada ha creado un sistema para identificarlo

29/09/2025 Actualizado a las 08:51

El aceite de girasol es, en ocasiones, denostado injustamente. Si bien el aceite de girasol refinado no es recomendable, frente a otros aceites vegetales, sí lo es el aceite de girasol alto oleico, una opción cada vez más popular porque suele tener un precio más ajustado que el de oliva.

De esta forma, se utiliza tanto para cocinar como para freír y, sobre todo, en la industria alimentaria (cremas de cacao, panadería, repostería…), ya que es mucho más saludable que el de palma o de colza, por ejemplo. Su valor nutricional es bastante superior debido a su alta concentración de ácido oleico, lo que le confiere propiedades beneficiosas para la salud similares, según detallan los expertos, a las proporcionadas por el aceite de oliva virgen.

Sin embargo, esta característica también eleva su precio, lo que hace imprescindible «que el consumidor reciba exactamente lo que está comprando».

Transparencia en la cadena

Con este objetivo, investigadores de la Universidad de Granada han desarrollado una herramienta que permite diferenciar los distintos tipos de aceite de girasol: convencional, medio oleico y alto oleico. «Esta solución protege al consumidor y asegura la transparencia en toda la cadena de producción y distribución», detallan los participantes en el proyecto.

El equipo científico ha empleado una técnica innovadora llamada espectroscopia Raman con desplazamiento espacial (SORS, por sus siglas en inglés). En ella utilizan un equipo portátil que realiza mediciones en menos de dos minutos y sin necesidad de productos químicos, por lo que se trata de un proceso respetuoso con el medio ambiente. Esta línea de trabajo se enmarca dentro de la ‘química analítica verde’, una corriente dentro de la química que busca minimizar el impacto ambiental.

«Una vez analizadas las muestras, se ha aplicado la metodología de las huellas instrumentales (fingerprinting), habitual en la verificación de alimentos, ya que permite identificar características unívocas de cada muestra, al igual que ocurre con la huella dactilar en los humanos», explica Guillermo Jiménez Hernández, investigador principal de este trabajo y miembro del Departamento de Química Analítica de la UGR.

Esta investigación es novedosa y, además, se alinea con problemáticas actuales como la reflejada en el Real Decreto 351/2025, de 30 de abril, en el Boletín Oficial del Estado (BOE), una nueva legislación nacional que regula y reconoce la existencia de estos tres tipos de girasol, en función de sus ácidos grasos. «El trabajo de la UGR, por lo tanto, se ha adelantado a la nueva normativa, ofreciendo una solución práctica, rápida y efectiva para cumplirla», detalla Guillermo Jiménez.

Ámbitos