Las últimas lluvias favorecen las siembras y preludian un buen rendimiento al girasol
Herbáceos

Las últimas lluvias favorecen las siembras y preludian un buen rendimiento al girasol

Las variedades alto oleico perderán superficie tras su baja rentabilidad en 2020. Por tanto, el linoleico ocupará la mitad de las hectáreas en Andalucía

23/02/2021 Actualizado a las 12:12

La provincia de Sevilla y la comunidad andaluza son las primeras en sembrar girasol. Las lluvias suaves y espaciadas de las últimas semanas han permitido una adecuada preparación del terreno, por lo que, a partir de esta semana, empezarán a coger ritmo las siembras de oleaginosas. La campaña empieza con optimismo en el sector productor, ya que la climatología está siendo muy favorable y el cultivo podrá aprovechar esa humedad del suelo que le garantiza, al menos, el rendimiento mínimo.

Pese a que los herbáceos extensivos han ido perdiendo superficie progresivamente en el campo andaluz en favor de otros cultivos leñosos más rentables (sobre todo olivar y almendros), se estima que esta campaña de girasol «sea similar a la anterior en extensión, cuando se cultivaron unas 195.000 hectáreas aproximadamente en Andalucía, ya que parece que el cultivo ha tocado techo y se ha mantenido más o menos estable en superficie en los últimos cuatro años», destaca el técnico sectorial de Asaja Sevilla, Fernando Rodríguez. No obstante, habrá cambios significativos en el campo en cuanto al tipo de variedad predominante (linoleico o alto oleico).

Menos alto oleico

Así, tras el aumento considerable de la cosecha de pipas alto oleico en 2020 (que copó hasta el 70% de la superficie) y su pérdida de rentabilidad (después de que muchos agricultores optaran el año pasado por sembrar esta variedad animados por el diferencial de precio de hasta 150 euros que pagó la industria en 2019), «en esta campaña 2021 se vuelve a potenciar el girasol clásico o linoleico, por lo que la superficie regional se reparte entorno al 50% girasol linoleico y 50% girasol alto oleico», apunta el técnico de Asaja Sevilla.

Precios de mercado casi inéditos

Las siembras llegan también animadas por unos precios de mercado que «hace muchos años que no se veían», destaca el gerente de la cooperativa sevillana Cocereales, Arturo Hidalgo, ya que «si bien en los últimos años siempre habíamos empezado el verano con precios por debajo de los 350 euros la tonelada, este año, cuando las siembras están aún iniciándose, los precios alcanzan los 505 euros la tonelada, tanto para el girasol clásico como para el alto oleico». «La pena es que apenas quedan ya pipas para vender a estos altos precios», lamenta.

Cocereales es la firma más importante del Sur de España en cuanto a volumen de granos comercializados, y tras el trigo, el girasol es la producción más importante. Así, si el año pasado esta cooperativa de segundo grado comercializó más de 30.000 toneladas de girasol, las previsiones para esta campaña mejoran y se mueven «en una superficie de cultivo entorno a 20.000-25.000 hectáreas y una producción prevista entorno a las 35.000 toneladas».

Girasol
Cultivo de girasol / Agrónoma

Precio sin justificar

El precio del girasol fijado en la Lonja de Cereales de Sevilla es alto si se compara con el arranque de otras campañas, pero Asaja insiste en que «no estaría justificado a tenor de la cotización del aceite en crudo ni de la harina de girasol». A este respecto, el técnico Fernando Rodríguez recuerda que el destino mayoritario del cultivo es la elaboración de aceite de girasol, aunque también se aprovecha como subproducto tras la molturación una harina integral que sirve a los ganaderos para la alimentación de los animales.

Tras este apunte, explica que el precio del girasol crudo es de 1.100 euros/tonelada y que la harina cotiza a 287 euros/tonelada. «Si hacemos las cuentas, quitando costes de molturación, transporte y demás, el mercado debería romper con precios teóricamente alrededor de los 570-575 euros/tonelada», pues en Francia el girasol está cotizando a «535 euros la tonelada».

Tensión en los mercados

La razón de estos precios del girasol habría que buscarla en los mercados internacionales, según apunta Pedro Villa, socio de Northstar Brokerage, empresa con sede en Sevilla, Madrid, Copenhague y Dubái, y cuya actividad es la intermediación de materias primas en los mercados.

En este sentido, cabe destacar que la cosecha andaluza y nacional de girasol en 2020 fue muy buena, «pero resultó catastrófica a nivel mundial», sobre todo por las malas condiciones climáticas en los países productores del arco costero del Mar Negro. Así, «de 2019 a 2020, la cosecha de pipas a nivel mundial cayó casi un 10%, al pasar de 55,8 millones de toneladas a sólo 50,5 millones de un año para otro», explica Pedro Villa, casi cinco millones de toneladas de pipas menos. «Esta merma en la disponibilidad ha provocado una tensión en los mercados, que han reaccionado con un alza en los precios».

Por tanto, «la nueva campaña andaluza arranca influenciada por esa distorsión», señala el bróker, que recuerda que el año pasado, sobre mediados de marzo y hasta mayo, el precio de las oleaginosas se mantuvo bajo mínimos, coincidiendo con el periodo de confinamiento a causa del Covid-19.

Perspectivas mundiales

Respecto a las perspectivas de la campaña 2021 a nivel mundial, Villa destaca que «es difícil que las circunstancias tan adversas que mermaron la producción en los principales países productores se sucedan dos años seguidos y vuelva a repetirse la misma incidencia». Por tanto, es previsible que la cosecha de oleaginosas se recupere en esta campaña.

En cualquier caso, el comportamiento del clima durante el desarrollo del cultivo será el que determine la producción mundial, muy concentrada en cinco países: Bulgaria, Rumanía, Moldavia, Ucrania y Rusia. «De ese bloque sale el 70% de la cosecha mundial de girasol, ya que en conjunto producen alrededor de 37 millones de toneladas de pipas. Una cosecha que también es importante para España, que necesita importar girasol para cubrir las necesidades de su industria», recuerda el socio de Northstar Brokerage.

Importación de girasol

España importa cada año entre 500.000 y 600.000 toneladas de aceite de girasol en crudo y unas 500.000 toneladas de girasol grano, que viene de países como Francia, Bulgaria y Rumanía.

La industria española moltura alrededor de 1,2 millones de toneladas de pipas cada año, y luego exporta aceite de girasol, entorno a 200.000 toneladas anuales, principalmente con destino a los países vecinos de Francia y Portugal.

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