Menos cerdos muy bien cebados que darán productos ibéricos de altísima calidad
Engorde del ibérico

Menos cerdos muy bien cebados que darán productos ibéricos de altísima calidad

El encarecimiento de la inspección reduce un 10% la entrada de animales en en montanera sevillana

18/06/2019 Actualizado a las 14:32

Las últimas lluvias caídas en la provincia de Sevilla y la bajada de las temperaturas están acelerando el crecimiento de las bellotas en la dehesa, que empiezan ya a caer a la hierba, donde serán aprovechadas por el cerdo ibérico. La climatología está beneficiando a la campaña de montanera en la provincia de Sevilla, que si bien parecía que llegaría retrasada, finalmente se está desarrollando acorde a su fecha tradicional.

El número de cerdos ibéricos para engorde se prevé que baje «alrededor de un 10% en esta campaña», según apunta el técnico de Ganadería de Asaja Sevilla, José Manuel Roca, ya que «el encarecimiento de las tarifas del servicio de inspección y certificación ha hecho que muchos ganaderos se muestren especialmente cautos y metan menos animales que el año pasado en la dehesa, ya que aún no han roto los precios medios de la categoría de bellota».

De hecho, en la Feria Internacional Ganadera de Zafra (Badajoz), que marca el pulso a la campaña de engorde del ibérico y en donde las subastas fijan tendencias en cuanto a la cotización de los animales, «apenas se ha hablado este año de precios y se han cerrado muy pocos tratos entre productores e industriales», explica José Manuel Roca.

Menos cochinos

Esta reducción de la cabaña dará lugar a que, al final de la campaña, en torno al mes de febrero, «salgan cochinos muy bien cebados, ya que la cantidad de bellota se estima en términos medios, pero el fruto está muy sano y con un calibre muy bueno. Por tanto, «la calidad suplirá que no haya tanta cantidad», comenta el técnico de la patronal agraria. Así las cosas, «todo apunta a que estos animales darán productos de altísima calidad».

Además de la bellota, la hierba es un alimento determinante para el cerdo ibérico en la montanera por diversos motivos, entre ellos, la aportación de antioxidantes, lo que beneficia a la calidad final del jamón. Una hierba que ha crecido mucho con las recientes precipitaciones, por lo que «el tamaño actual del pasto es el idóneo para la ingesta del ibérico», subraya Roca.

En la campaña pasada (2017-2018) se sacrificaron algo más de 700.000 cerdos ibéricos de la categoría de bellota a nivel nacional, y unos 70.000 en la Sierra Norte de Sevilla. Respecto a la pureza racial, «sólo el 40% de la producción sevillana fue ibérico puro (100% ibérico), mientras que el 60% restante fue ibérico cruzado con la raza duroc (correspondiente a las categorías 50% ibérico y 75% ibérico).

Inspecciones en campo

La semana pasada los ganaderos comenzaron ya con las inspecciones en campo por parte de las entidades de inspección acreditadas por ENAC para la supervisión de que las menciones relativas a la raza y a la alimentación que aparecerán posteriormente en los productos ibéricos elaborados son correctas. Un servicio de inspección que supone, en esta campaña, más visitas, más controles y, por tanto, más costes para el productor, cuya factura se ha multiplicado hasta por cuatro respecto al año anterior.

Un sobregasto que, sin duda, mermará la rentabilidad de un producto que viene cotizando al alza y que lleva varias campañas con precios estables. De hecho, aunque aún no hay cotización oficial, «los rumores apuntan a que los precios medios podrían superar los 36 euros la arroba, por lo que el sector se mueve ya en términos de rentabilidad».

Además, «el consumo va a buen ritmo y las exportaciones están subiendo». Este auge de la demanda «justificaría la subida de los precios en la presente campaña», recalca el técnico de la patronal agraria, que insiste en que «la próxima Navidad será el mejor pulsómetro del sector, al coincidir estas fiestas con la fecha de mayor consumo de productos ibéricos».

Preocupación por la PPA

El sector ganadero del ibérico se muestra especialmente preocupado por la Peste Porcina Africana (PPA), que ha llegado a Bélgica, una enfermedad altamente contagiosa y letal casi en el 100% de los animales. Aunque no se transmite a los humanos, sus repercusiones por el previsible cierre de fronteras tendrían un enorme impacto económico para el sector del ibérico español, sobre todo «en un momento de buena comercialización de los productos ibéricos y de apertura de nuevos mercados», sostiene Roca. Por ello, desde Asaja Sevilla insisten en la necesidad de «extremar las precauciones con los animales que lleguen de fuera» e instan a someter al ganado a controles serológicos para evitar un posible contagio.

El Ministerio de Agricultura emitió un informe hace unos meses en el que indicada que el riesgo de PPA en el sector porcino español es «moderado» pero «en aumento», e indicaba que el jabalí era el «elemento fundamental en el mantenimiento y difusión» de esta grave enfermedad.

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