Author: ezequiel

Comarca Ribera del Guadalquivir: una marisma llena de vida y riqueza

Las marismas hacen de esta zona un área especialmente idónea para el cultivo de cereales como el arroz. En zonas como Coria del Río o Palomares del Río, el Guadalquivir determina también buena parte de su recetario que cuenta con platos protagonizados por peces de río tan característicos de esta localidad como los albures o el esturión.

 

Toda esta exuberancia natural convierte a la comarca de la Ribera del Guadalquivir en un área que sorprende a los cinco sentidos y que nos llevan a una zona para descubrir buena parte de la riqueza de la provincia de Sevilla. Buena parte de los municipios de esta comarca tiene una arraigada tradición rociera, siendo Coria del Río el escenario de una de las citas más características de esta romería: el paso de las hermandades por el Guadalquivir.

 

 


PALOMARES DEL RÍO


 

 

Palomares del Río forma parte del Corredor Verde del Área Metropolitana de Sevilla, ruta que ha sido creada para unir Sevilla y Dos Hermanas con el Aljarafe y que discurre mayoritariamente por la zona del valle del Guadalquivir. Se trata de un trazado sin demasiada pendiente y fácil de realizar que transcurre por la ribera del río Guadalquivir y que se ha convertido en una ruta perfecta para disfrutar de la naturaleza, tanto para senderistas como para ciclistas.

 

El municipio cuenta con numerosos establecimientos hosteleros, desde bares y tabernas hasta grandes restaurantes. La cocina palomareña se basa en la elaboración de platos con productos propios de la tierra. De esta manera, es tradicional el conocido como «Sopeao», receta elaborada con pan, aceite, huevos cocidos, vinagre, tomates, pimientos, ajos, uvas, melón y sal.

 

Del mismo modo, es más que aconsejable probar el cocido con tagarninas y el arroz con pato. También son populares las «Orejitas de Habas (Abad)» que se preparan a partir de ingredientes como harina, ralladura de limón, azúcar, huevos, aceite de girasol, canela molida y aguardiente seco. Para endulzar, nada como la «Poleá», dulce tradicional similar a las gachas, elaborado principalmente con leche y harina.

 

Cuenta con uno de los pocos yacimientos que se conservan en Sevilla, los baños árabes, una zona arqueológica donde aún se puede ver un pozo, entre otros elementos de la época. Estos baños están fechados entre los siglos XII y XIII en la época almohade conservando algunas estancias en la zona como la sala fría, la templada y la caliente o el vestuario, así como unos jardines de estilo nazarí.

 

Por último, cabe mencionar una de las construcciones más emblemáticas de cuantas existen en Palomares del Río, la Hacienda Ulloa. Este edificio, que albergaba en su interior un molino aceitero, data del siglo XVIII. En la viga del molino se puede leer la fecha exacta de construcción, 1798. Actualmente se conserva parte del señorío, así como del propio molino. De estilo barroco y con especial protagonismo de los remates cerámicos, desde 1991 es la Casa de la Cultura de la localidad, donde se celebran numerosos actos y actividades tanto de índole cultural como social.

 

Este compendio de naturaleza, gastronomía, fiestas y patrimonio que aglutina Palomares del Río convierten a este municipio del Aljarafe sevillano en una alternativa más que interesante.

 


CORIA DEL RÍO


 

 

Guadalquivir no se entiende sin Coria del Río y viceversa. Nos encontramos en un punto de la provincia sevillana en el que se dan la mano tres comarcas como el Aljarafe, la Ribera y la Marisma, dando como resultado un lugar único, con bellos paisajes, interesantes monumentos y una historia apasionante.

 

Las huellas de las civilizaciones romana y musulmana son palpables en muchos rincones de esta ciudad que vive mirando a su río, que le ha dado además la posibilidad de tener una gastronomía única en la provincia. Nuestro paseo por Coria debe siempre terminar mirando al río, degustando albures en adobo, los torteritos y otras tapas que únicamente se pueden degustar en este rincón.

 

Antes vamos a subir a disfrutar con la contemplación de la ermita de San Juan Bautista, que se encuentra en uno de los lugares más bellos de Coria, como es el Cerro de San Juan. Un recorrido que puede seguir con la visita a la parroquia de Nuestra Señora de la Estrella o el embarcadero en la calle Martínez de León. Una ciudad que cuenta también con interesantes espacios naturales que se pueden conocer a través de bonitas rutas.

 

En el paseo Carlos de Mesa podemos entrar en contacto con una historia única en Andalucía, que se nos muestra a través de la estatua de Hasekura Tsunenaga. Y es que en 1614 llegó a Coria una embajada japonesa presidida por Tsunenaga, que dejó una huella imborrable en la ciudad, hasta el punto de que es muy común el apellido Japón, mantenido a lo largo de 15 generaciones. El imperio del sol naciente y Coria del muy cariñosa, algo que se percibe contemplando esta estatua, cedida en su día por la ciudad de Sendai. 

 

Una relación que se puede rememorar también visitando la Sala Temática Japonesa Virginio Carvajal y realizando varias rutas. Sin olvidar que Coria es también la patria chica de Blas Infante, ya que aquí diseñó y construyó su casa, donde vivió desde 1931 hasta 1936, convertida en la actualidad en la Casa Museo de Blas Infante, otro de los hitos que no podemos dejar pasar en nuestra visita por este rincón único de la provincia, pues en este lugar el Padre de la Patria Andaluza, confeccionó la bandera, el escudo y el himno de Andalucía, los símbolos andaluces, cuyos originales aún permanecen dentro de la colección del Museo de la Autonomías, situado junto a la Casa de Blas Infante, con la posibilidad de disfrutar también de una ruta centrada en el padre del andalucismo.

Comarca de Morón: en los confines del aceite más fronterizo

Introducirse en la comarca de Morón de la Frontera es hacerlo en la tierra del oro líquido. Forman parte de ella los mu- nicipios de Algámitas, Coripe, El Coronil, Montellano, Morón de la Frontera, Pruna, La Puebla de Cazalla y Villanueva de San Juan, formando un conjunto que comparte ciertas similitudes pero también numerosas diferencias que nacen de la idiosincrasia de cada población. Las aguas del río Guadaíra y el Corbones bañan estas tierras. Este hecho va a determinar, en buena parte, la actividad de las poblaciones que desde la antigüedad se asentaron en ellas. Los restos más antiguos hallados se remontan hasta el Calcolítico. Un conjunto dolménico en Morón de la Frontera atestigua el paso de estos primeros pobladores.

 

La cercanía de la comarca a la Sierra Sur hace que en esta comarca el amante del turismo de naturaleza encuentre un destino perfecto. Y es que en la demarcación de municipios como Coripe podemos encontrar enclaves como la Reserva Natural del Peñón de Zaframagón, donde es posible ver buitres leonados y otras aves rapaces. También en Coripe, quienes gustan de recorrer caminos pueden seguir la Vía Verde de la Sierra,

 

Una antigua vía de ferrocarril de 32 kilómetros, nunca usada y reconvertida para uso turístico. Los más aventureros podrán adentrarse en paisajes de montaña como los que encontramos en Pruna, donde está la Sierra del Tablón, con el Pico del Terril, el de mayor altitud de la provincia de Sevilla (1.129 metros sobre el nivel del mar), y el Peñón de Algámitas (1.121 metros sobre el nivel del mar). Unas montañas que en numerosas ocasiones fueron el refugio de bandoleros. Los espárragos y tagarninas, los platos de caza y la repostería son partes de un recetario en el que el aceite de oliva es el principal protagonista

 


Pruna, la atalaya de Sevilla


 

Si observamos a cierta distancia Pruna, nos encontraríamos ante una bella y sencilla estampa de casas blancas y tejados marrones rodeada de interesantes paisajes naturales. Pruna se encuentra en una zona elevada de la provincia, entre la Sierra del Tablón y el Pico El Terril (la cota más alta de Sevilla, 1.129 metros sobre el nivel del mar). Esta ubicación ha convertido a Pruna en un enclave histórico por el que han pasado pueblos como los fenicios, griegos, túrdulos, romanos y musulmanes. De esta amalgama de civilizaciones Pruna conserva, entre otros enclaves, el Castillo de Hierro o la Fuente del Pilarillo. El primero es un castillo fronterizo del s.XV del que hoy pueden verse sus ruinas.

 

Debido a su situación elevada regala a los ojos unas espectaculares vistas, además de divisar el vuelo del majestuoso buitre leonado que habita su base rocosa. La segunda, ubicada a los pies del Castillo, en las entrañas del macizo rocoso donde se erige éste, se trata de un antiguo manantial del que se cree lleva siglos manando agua. Existe un sendero habilitado por el que quien se adentre en estas tierras puede ascender hasta la antigua fortaleza que domina el paisaje de Pruna.

 

La gastronomía es uno de los grandes atractivos de la localidad. Basada en su principal ingrediente, el aceite de oliva virgen extra, podemos degustar en esta localidad platos de cuchareo como los cocidos de verdolaga, una verdura de esta zona, cocidos con hinojos, espárragos y tagarninas, las gachas, la moraga de pimientos y el gazpacho de habas. No podemos irnos de Pruna sin probar las chacinas de cerdo ibérico de la zona. Si se es más de dulces que de salados, hay que deleitarse con la torta de hornazo y el rosco de San Antonio. Además, son típicos de Pruna los licores y el anís, que se fabrica en el municipio y en destilerías.

 

Uno de los grandes atractivos de Pruna es su entorno natural. Su ubicación junto al pico más alto de la provincia de Sevilla lo convierte en un enclave idóneo para la práctica de deportes de naturaleza como el senderismo. Además de los beneficios del ejercicio, esta actividad nos permite disfrutar de una naturaleza viva, una tupida vegetación en su cara norte con madroños, encinas, jara, aulagas, etc., descubrir unos paisajes de ensueño y una fauna autóctona en la que abundan los buitres

leonados, búho real y cabra montesa.

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La Puebla de Cazalla, cultura en tierras fronterizas


 

 

La Puebla de Cazalla es una ciudad cuya historia va paralela a la del río Corbones. Y es que se han hallado restos arqueológicos en su orilla que datan incluso del Paleolítico y del Neolítico. Durante siglos, las civilizaciones que en estas tierras se asentaron contribuyeron al crecimiento de la población: íberos, romanos, visigodos, musulmanes… Pero sin lugar a dudas, la época donde La Puebla de Cazalla desempeña un papel más importante es durante la Reconquista cristiana. Su ubicación, en la frontera con el Reino de Granada, convertía a este municipio en un enclave estratégico que, tras la llegada de Fernando III El Santo, pasó a formar parte de la denominada Banda Morisca.

 

El mayor testigo de esta época que hay en el municipio es el Castillo de Luna, una fortificación del siglo XIII, construida para el control territorial de la zona. Conserva su torre del homenaje y lienzos de muralla. Estaba construido sobre una fortificación anterior musulmana (Kassala) y ésta a su vez sobre un asentamiento roma- no (Carula). Es, sin lugar a dudas, uno de los lugares más emblemáticos de La Puebla de Cazalla.

 

Un paseo por el municipio nos ha de llevar a conocer las diferentes plazas y monumentos que en él se encuentran y que otorgan a La Puebla  de Cazalla una fisonomía única. En la Plaza Nueva, el visitante verá el monumento a «La Niña de La Puebla», en honor a la cantaora flamenca Dolores Jiménez Alcántara. También dedicados a otras figuras del flamenco son los monumentos que nos encontramos en la Plaza de la Trinidad, en honor a José Menese, o la Plaza Francisco Moreno  Galván, dedicada a este pintor y letrista flamenco, faro de la cultura jonda de La Puebla.

 

En la Plaza Vieja o Plaza Cardenal Spínola es Cervantes el protagonista, pues el escritor visitó esta villa en 1593 como Comisario Real de Abastos para la Armada en la Carrera de las Indias. La Puebla de Cazalla cuenta asimismo con un interesante catálogo de museos entre los que se encuentra el Museo de Arte Contemporáneo José María Moreno Galván, que además de exposiciones temporales cuenta con una colección permanente con obras de Picasso, Vázquez Díaz, Miró, Matta, Oteiza, José Guerrero, Mi llares, Guinovart, Lucio Muñoz, Bonifacio o Antonio López, entre otros. 

 

Completan esta abanico de museos el Museo Taurino Antonio Fuentes, ubicado en la bella residencia de verano del famoso torero que le da nombre; el Museo de los Festivales  Flamencos, el Museo Arqueológico Municipal y el Museo del Aceite, ubicados éstos últimos en la Hacienda Nuestra Señora del Carmen, conocida como La Fuenlonguilla.

 

Comarca de Marchena: una escapada al corazón de la provincia

La comarca de Marchena lleva por bandera el nombre del municipio de mayor extensión de la zona. Junto a él, Arahal y Paradas componen esta pequeña pero rica comarca donde la historia ha dejado marcadas sus huellas desde la Edad de Bronce. Limita al norte con Los Alcores y la Campiña, al sur con la comarca de Morón, al este con la Sierra Sur y al oeste con el Bajo Guadalquivir.

 

Las grandes extensiones de terreno, las vegas de los ríos y las dehesas han hecho que en esta comarca se pueda compaginar el cultivo de secano con el regadío y con una extensa cabaña ganadera. A la cultura gastronómica se une la flamenca, ya que esta comarca ha sido cuna de grandes nombres del género, como Pepe Marchena.

 


 

Marchena, CORAZÓN SEVILLANO


 

En plena campiña sevillana nos topamos con un municipio histórico. Una villa de esas que rezuman historia por cualquiera de sus esquinas: Marchena. Numerosas civilizaciones han pasado por estas tierras desde los inicios de la Humanidad, como muestran los restos arqueológicos hallados y que datan de la Prehistoria o restos de la huella almohade que aún puede seguirse en el municipio. Pero Marchena destaca, sobre todo, por su rico patrimonio histórico-artístico, resultado en buena parte de su estrecha relación con la Casa de Arcos. Y es que Marchena fue capital del Ducado de Arcos, y desde aquí la familia Ponce de León dirigía su señorío.

 

 

Rico legado artístico

 

 

La visita por este municipio también ha de llevarnos a la Parroquia de San Juan Bautista, datada a finales del siglo XV. Está declarada Bien de Interés Cultural y cuenta con un retablo considerado uno de los más destacados del siglo XVI, obra de Jorge y Alejo Fernández. El visitante puede disfrutar asimismo en esta iglesia, de la Colección Parroquial de Zurbarán con una colección de nueve cuadros del pintor extremeño, y de la Exposición de Orfebrería y Bordados. La sillería del Coro, el retablo del Sagrario, la Custodia, la Inmaculada de Pedro de Mena o los órganos son también obras de destacado valor artístico.

 

 

 

La Iglesia de Santa María de la Mota, el edificio religioso más antiguo del municipio (data de la segunda mitad del siglo XV) de estilo gótico-mudéjar; la Iglesia de San Agustín, templo barroco; o la de Santa Isabel, con cuadros de Alonso Vázquez o Juan Roelas, son igualmente dos de los espacios religiosos de Marchena que hay que visitar. Los amantes de la escultura no pueden dejar de visitar la Exposición Escultórica Municipal Lorenzo Coullaut Valera, en el que se exhiben bocetos y obras originales de este insigne escultor, autor de obras como el Monumento a Cervantes de Madrid, el Monumento a la Inmaculada, de la Plaza del Triunfo de Sevilla, o el de Gus- tavo Adolfo Bécquer, en el Parque de María Luisa de Sevilla.

 

Cuchareo y repostería

 

La  gastronomía marchenera es muy variada y basada en la nombrada dieta mediterránea. Destaca el cocido marchenero, espinacas, gazpacho típico, sus aceitunas, sopa de tomate, etc. Con respecto a los dulces destacan sus bizcochos marcheneros, tortas de miel, tortas de manteca y sus exquisitos dulces de conventos como los de San Andrés y Santa María «La Chica». Destacar también los exquisitos molletes marcheneros.

 

Comarca de la Campiña: un paseo por Fuentes de Andalucía

Fuentes de Andalucía, emplazada en el centro de la extensa llanura de la campiña sevillana, es un luminoso centro agrario de la provincia, eminentemente campesina y ganadera. Su caserío es un claro exponente de arquitectura popular, barroquismo andaluz y exquisito ejemplo de desarrollo urbanístico. Entre los restos del castillo árabe, destacan magníficas iglesias y palacios señoriales con un bello entramado de casas populares y caminos rurales salpicados por manantiales históricos, ciudades enterradas y caballos de pura raza española.

 

Allá por el siglo XIV, cuando Enrique de Trastámara y Pedro I el Cruel entran en conflicto por el Reino de Castilla, el Señorío de Fuentes se posiciona a favor de Enrique, el cual acaba ganando la guerra y reinando en Castilla. Debido a esa decisión, los señores de Fuentes empiezan a hacerse más poderosos, y amparados o no por las mercedes del ya rey Enrique II, comienzan su expansión territorial aprovechando que la vecina ciudad de Carmona tenía muchas tierras y encima había defendido a Pedro I, formando así gran parte del término municipal de Carmona.

 

 

 

A partir de entonces, en el señorío comienzan a construirse las primeras casas alrededor del castillo o palacete del Señor de Fuentes, el cual empieza a cobrar impuestos por pasar por su territorio, por vender grano, por comprar ganado o por abastecerse de agua en los múltiples manantiales que había en su territorio y que dieron nombre al señorío, Señorío de Fuentes.

 

Después de apropiarse de terrenos de la zona y conformar un señorío bastante extenso, el rey Felipe III decide crear el Marquesado de Fuentes y dárselo a sus señores en 1603, y así dejar los terrenos tal y como estaban, pasando de ser un Señorío a una Villa dependiente de unos Marqueses. A partir de entonces, Fuentes empieza a crecer urbanística y poblacionalmente. Se construyen conventos, se remoza la Iglesia Parroquial y se arregla la Ermita del Postigo. Empiezan a aparecer familias que forman la camarilla de los marqueses, y estos empiezan a construirse casas señoriales que lo diferenciarán del resto de la población.

 

 

Un rico centro

 

 

Con la adquisición del rango de Villa, el pueblo empieza a crecer social y económicamente. Prueba de ello es el centro histórico del municipio, declarado Bien de Interés Cultural, en la Categoría de Conjunto Histórico, el cual atesora un rico caserío donde queda patente una armonía paisajística y ambiental lograda por el empleo de materiales característicos, técnicas constructivas, texturas, tipología de vanos, etc. Todo ello conforma un núcleo de rasgos tipológicos homogéneos y autóctonos, ejemplo sobresaliente del tipo arquitectónico y urbanístico tradicional de la denominada Campiña Andaluza.

 

Destaca la arquitectura civil religiosa, realizada por la familia de alarifes fontaniegos Ruiz Florindo durante el siglo XVIII, los cuales destacaron por el uso del ladrillo de barro para la composición de las fachadas, patios e iglesias del municipio, exportando su estilo por toda Andalucía occidental.

 

Llaman poderosamente la atención en este entramado la Iglesia Parroquial de Santa María la Blanca, magnífico ejemplo de arquitectura religiosa andaluza; el Convento de San José, que alberga la primera obra del insigne escultor Juan de Mesa; el convento de la Encarnación, antigua sede de las madres mercedarias descalzas y restaurado en el siglo XIX gracias a la intersección de Francisco Armero Fernández de Peñaranda (I Marqués del Nervión y natural de Fuentes) con la Reina Isabel II; las casas señoriales y populares de los Ruiz Florindo y las plazas y jardines que salpican el entramado urbano.

 

Pero las bondades de Fuentes de Andalucía no solo se concentran en el núcleo urbano, sino en los kilómetros de caminos que recorren el campo fontaniego, destacando la Vía Verde de La Campiña, la cual discurre por el antiguo trazado ferroviario que unía Marchena con Córdoba y que pasa por el término municipal de la localidad. Un camino ideal para conocer la campiña sevillana y cordobesa, ya que los cicloturistas que vienen a Fuentes de Andalucía pueden hacerlo en autocaravana y estacionar en el municipio gracias a las áreas habilitadas para ellas.

 

Además, si paseamos por los caminos fontaniegos podemos contemplar los caballos y las yeguas de las ganaderías de pura raza española afincadas en Fuentes de Andalucía, origen de esta raza de gran prestigio internacional. El calendario festivo de Fuentes de Andalucía abarca todo el año, destacando el Carnaval (declarado Fiesta de Interés Turístico), la Semana Santa, la celebración de los Altaritos de San Juan o la Feria de Agosto.

Comarca del Bajo Guadalquivir: sabor e historias a orillas del río hispalense

Tras el descubrimiento de América fue quizás cuando la comarca del Bajo Guadalquivir alcanza su punto álgido en la historia. Las relaciones comerciales que se establecieron con las Indias convirtieron al Guadalquivir en el gran río. Así que esta zona es la vía de llegada y salida de numerosas mercancías. Es entonces cuando en estos municipios comienzan a construirse hermosos templos, palacios y casas señoriales. En todos ellos se ven las huellas del renacimiento pero también del barroco posterior. El visitante puede perderse por todas estas construcciones e incluso seguir una ruta que le lleve por los castillos de la comarca.

 

Naturaleza viva

 

La unión del río y la mano del hombre, que ha modificado el cauce natural del Guadalquivir, ha configurado la naturaleza de la zona. Con la idea de ganar terrenos de cultivo el hombre ha modificado el curso natural del río. El resultado ha sido un paraje natural, una zona húmeda de gran importancia para las aves con una rica vegetación acuática.

 

Es una Zona de Especial Protección para las Aves, un área de una gran riqueza ecológica. Se trata además de una comarca propicia para la realización de deportes al aire libre. Para disfrutar tanto de la naturaleza como del turismo activo hay por la comarca un gran número de cortijos rehabilitados como alojamientos rurales, que envuelven de encanto la estancia en la comarca.

 

Cuna del Flamenco

 

El caballo y el toro, vinculados a las actividades agrícolas de la zona, son dos de los símbolos del Bajo Guadalquivir. Así como el flamenco una de las señas de identidad de esta tierra. De hecho, es tierra de grandes artistas y escenario de eventos como el Potaje Gitano de Utrera, la Caracolá Lebrijana, el Festival de la Yerbabuena de las Cabezas de San Juan…

 


EL CUERVO DE SEVILLA

 

 

 

El Cuervo de Sevilla es punto de encuentro, de caminos e historias milenarias ubicado entre las provincias de Cádiz y Sevilla y que conecta en su ruta peregrina con Santiago de Compostela. Tierra de tránsito, de postas y parada obligada para disfrutar del buen yantar, beber y el hospedaje de viajeros, el municipio cuerveño se ha ido desarrollando alrededor de la carretera Nacional IV.

 

Su historia reciente está marcada por el movimiento popular que luchó, a finales de los años ochenta del siglo XX, por su segregación del núcleo principal de Lebrija. En 1992 logra su propósito de independencia y constituye el 19 de diciembre del mismo año su Ayuntamiento. Estamos pues ante un pueblo joven que ha sabido transformarse y acoger a gentes diversas, para convertirse en referente propio en la comarca del Bajo Guadalquivir.

 

Conocido es por la calidad de su pan, su mosto, los caracoles, los dulces artesanos caseros entre otro sinfín de platos y tapas que marcan una amplia ruta de sabores que definen la idiosincrasia gastronómica del pueblo. Entre marzo y abril se celebra el Día del Pan y Feria de Muestras. Un fin de semana dedicado íntegramente a la gastronomía donde el pan adquiere valor identitario propio gracias a la elaboración de platos tradicionales como el gazpacho, la sopa de tomate, los ajos calientes, las torrijas, la espoleá y la degustación de más de cuatro metros de bocadillo gigante.

 

Los caldos de mosto y las tapas típicas de las tascas, a base de chorizo y morcilla, marcan los meses de diciembre y enero, donde el concurso del mosto cuerveño adquiere renombre y rigor académico en el campo de la enología.

 

Pero El Cuervo también es tradición, patrimonio, cultura y fiestas. Su edificio más emblemático y antiguo, la Casa de Postas, data del siglo XVIII. Asentada en el margen derecho de la Vía Augusta da la bienvenida a quienes se acercan y transitan por la

nacional IV. Antaño fue punto de parada obligada en el descanso de viajeros, repostaje de diligencias y primitivos correos, acogiendo en su interior la visita de personajes ilustres como los Reyes Carlos IV, Fernando VII y la Infanta Mª Luisa Fernanda.

 

 


LEBRIJA

 

 

Si preguntas a alguien si conoce Lebrija, lo normal es que te respondan que sí, que ha visto su perfil desde la carretera que va para la costa; o que conoce al cantaor el Lebrijano; o que ha visto los candelabros de Lebrija en el Museo Arqueológico Nacional. Y sí, todo eso es cierto, pero Lebrija es mucho más.

 

En ella, el visitante podrá encontrar próximamente el primer  punto  de  información de Tartessos de la provincia de Sevilla o el centro del Flamenco, único en su tipología. Desde los primeros restos arqueológicos documentados hasta el mismo s. XX, Lebrija ofrece al visitante experiencias arqueológicas con los vestigios de una domus romana y los restos del castillo; hace introdu- cirse en el microcosmos de la clausura en el Monasterio de la Purísima Concepción habitado por monjas desde hace 501 años y su repostería hecha con paciencia y amor; o puede quedarse atrapado en la Iglesia Parroquial de la Oliva, un edificio que transita entre el mudéjar  y el renacimiento, que atesora obras únicas como el retablo mayor, obra de Alonso Cano y que marca el modelo de retablo del barroco clásico sevillano.

 

Además, Lebrija permite al visitante pasar del entorno monumental al popular gracias a su rico y diverso patrimonio. La elaboración de pan tradicional y de vanguardia, la tradición de la crianza del vino de Bodegas Halcón y González Palacios o  la alfarería tradicional de Juan López y Cerámica Artística Lebrijana o la forja artística pasando por la Guarnicionería del más alto nivel. Lebrija, la perla escondida de Sevilla, espera al visitante para atraparlo con la magia de sus calles milenarias y su ambiente que siente el flamenco por los cuatro costados.

 


LOS MOLARES

 

 

 

 

El tiempo se detiene cuando el visitante entra en el pequeño municipio sevillano de Los Morales. Un lugar tranquilo, donde las pequeñas cosas adquieren su verdadera importancia y que en los últimos años, de la mano de su joven alcalde —Jose Veira—, ha experimentado un importante renacer. Un núcleo residencial que crece buscando el refugio de su imponente castillo que comenzó a levantarse en el siglo XIV, y que es sin lugar a dudas un enclave que el visitante no puede dejar atrás.

 

Nos situamos en unas tierras donde los historiadores han certificado la presencia del ser humano desde la época del Neolítico, lo que supone que hablamosde más de 6.000 años. Testigo de ese movimiento, en un lugar de gran importancia estratégica, quedan muestran como el Dolmen de Cañada Real o del Palomar. Las huellas de la historia se encuentran a flor de piel en este enclave, donde también se sitúa uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Andalucía de la Edad del Cobre, como es el caso del poblado calcolítico de Amarguillo II-Tramposo.

 

Los visitantes van a poder ver de cerca la recreación de una cabaña en la que vivían los  antiguos molareños hace 5.000 años, conocer el sentido de los dólmenes, trasladarse al siglo XIV en el que el castillo era fundamental para la defensa de las tierras, sentir el bullicio de la famosa «Feria de la Seda» o descubrir al poeta del siglo de Oro Baltasar Alcázar.

 

Un monumento, el castillo de Los Molares, que se ha convertido en un centro dinámico de actividad, donde es posible la celebración de bodas temáticas, reportajes fotográficos, visitas guiadas, o la puesta en marcha de actividades para colegios entre las que destacan los cuentacuentos y divertidas propuestas como el tiro con arco.

 


LOS PALACIOS Y VILLAFRANCA

 

 

 

 

Los Palacios y Villafranca es un municipio sevillano que actualmente cuenta con un variado y atractivo abanico de posibilidades turísticas que lo convierten en todo un referente de la provincia, gracias principalmente a su exquisita gastronomía, conocida en todo el país por su rica huerta (con el conocido tomate de Los Palacios como principal baluarte) y el altísimo nivel de un buen número de restaurantes y confiterías. Un binomio que cada fin de semana atrae hasta este municipio del Bajo Guadalquivir una cantidad ingente de visitantes amantes del buen hacer de los fogones palaciegos.

 

Un aspecto interesante de Los Palacios y Villafranca es que su situación geográfica ofrece la oportunidad de realizar turismo ecológico y ornitológico de una forma cómoda y económica. Humedales como el Cerro de las Cigüeñas, el Pantano y la Laguna de La Mejorada(conocida popularmente como Lago de Diego Puerta) son bellos espacios naturales en los que se puede observar de manera privilegiada una elevada variedad de aves.

 

Las mejores vistas

 

A todos estos reclamos turísticos se unirá en breve un nuevo e imponente atractivo para el visitante. Y es que el antiguo depósito de agua que antaño daba suministro a Los Palacios y Villafranca, sus pedanías y otros pueblos de la comarca, será dentro de muy poco una torre mirador desde donde poder contemplar las mejores vistas del municipio y apreciar desde las alturas la enorme riqueza natural de su entorno.

 

En una segunda fase del proyecto en la que ya se está trabajando, las cuatro plantas serán equipadas con distinto mobiliario y material expositivo gráfico y pedagógico; y por último, la terraza donde se dispondrán diferentes prismáticos para el disfrute de las vistas a las Marismas y al casco urbano. Con este proyecto se pondrá la guinda a la regeneración de una zona de la localidad que pasará de estar abandonada por completo durante muchos años a contar con un nuevo emblema de la localidad como es esta Torre Mirador de las Marismas.

 


EL PALMAR DE TROYA

 

 

 

 

Es el municipio más joven de toda la provincia de Sevilla, después de que en 2018 terminara el largo y complicado proceso de segregación de Utrera, del que había sido históricamente una pedanía, tiene todo un futuro por delante para escribir, pero eso no quiere decir que El Palmar de Troya no hunda sus raíces en la bruma de los tiempos. En la actualidad es un tranquilo municipio situado en el camino que une Sevilla con Jerez de la Frontera, rodeado de un característico paisaje, pero sólo hay que adentrarse un poco en sus secretos para descubrir cómo estas tierras han sido escenario de una intensa actividad desde época romana y que en la actualidad miran al futuro con la decisión y el descaro propios de un adolescente.

 

Muy cerca del actual emplazamiento del casco urbano de El Palmar, se encontraba la antigua ciudad romana de Siarum, un enclave que muchos especialistas aseguran que podría estar bajo tierra y cuya importancia le llevó incluso a acuñar moneda. Por ello se trata de una zona muy rica en yacimientos arqueológicos, a lo que hay que unir también su importancia estratégica, que la convirtió en territorio importante para la denominada banda  morisca, un conjunto de fortificaciones comunicadas entre sí, que eran vitales para defender estos territorios en la época de las luchas entre cristianos y musulmanes.

 

Caminando hacia el oeste es posible encontrar otro de los grandes atractivos con los que cuenta El Palmar de Troya, que se centra en la laguna de Zarracatín, un entorno natural muy valorado por todos sus habitantes y lugar ideal para la práctica de deportes como la bicicleta de montaña, el running o el senderismo. Se trata de una laguna estacional, una de las lagunas salinas con más superficie de toda Andalucía, que forma parte de un complejo endorreico y que en determinadas épocas del año regala preciosas imágenes a los asistentes, quienes pueden disfrutar del espectáculo inigualable que supone la presencia de cientos de flamencos en la zona. Es una masa de agua que en cierta manera se convierte en una «estación de servicio y descanso» en la que muchas aves hacen una pausa en sus migraciones desde diferentes puntos de Europa hasta el Norte de África. Un punto de la provincia de Sevilla que los amantes del turismo ornitológico no pueden perderse.

 

Comarca del Aljarafe: asomados al balcón de Sevilla

Fueron los romanos los primeros quedenominaronal Aljarafe como «vergetum» o, lo que es lo mismo, vergel. Un gran jardín del que obtenían vino y aceite que luego exportaban al resto del Imperio. Y es que las tierras de esta comarca han sido siempre propicias para el cultivo.

 

Pero más allá de ello, el Aljarafe es un auténtico paraíso para los amantes del turismo rural.Consta de rutas ecuestres, senderistas cicloturistas.El Corredor Verde Del Guadiamar, La Cañada de los Pájaros, la Vía Verde de Itálica Doñana, entre otros, son enclaves idóneos para la práctica de numerosas actividades deportivas.

 


AZNALCÁZAR

 

 

Aquellas personas que busquen un lugar en el que  poder desconectar del mundanal ruido, disfrutar de la naturaleza en todo su esplendor, un medio en el que se puedan practicar deportes al aire libre y a sólo dos pasos de la ciudad de Sevilla, sólo tienen que dirigirse hacia la villa de Aznalcázar.

 

Estamos sin lugar a dudas ante el paraíso natural más cercano y cautivador, que cuenta con atractivos como el Corredor Verde del Guadiamar, 2.000 hectáreas de pinares a tan sólo dos minutos del casco urbano y por supuesto la joya de la corona, como es el caso del Parque Nacional de Doñana, ya que 15.000 hectáreas del municipio sevillano forman parte del que es uno de los espacios naturales más importantes de Europa.

 

En Aznalcázar, si nos gusta la naturaleza y el medio ambiente el problema va a ser elegir qué ruta queremos hacer o qué paraje queremos conocer más de cerca, porque las opciones son múltiples. Nuestro primer objetivo se va a centrar en el Corredor Verde del Guadiamar, que en 2003 fue declarado Paisaje Protegido y que es un auténtico deleite para los sentidos para todos aquellos que quieran perderse por su denso bosque de ribera, repleto de álamos, fresnos y donde es posible encontrar aves como el carricero, el azulón, la gallineta y el abejaruco común.

 

Aznalcázar está ligado de manera indisoluble al Parque Nacional de Doñana, siendo el término municipal un lugar por el que pasan, crecen e invernan miles de aves y se refugian numerosas especies, muchas de ellas en peligro de extinción, como es el caso del águila imperial ibérica o el lince ibérico.

 


HUÉVAR DEL ALJARAFE

 

Huévar del Aljarafe cuenta con un enclave especial y privilegiado que hace de Huévar un lugar único. Está situado entre el Aljarafe y Doñana, con un clima correspondiente al subtropical mediterráneo debido a sus temperaturas y contamos con abundantes horas de sol, mismo sol que se asoma para alumbrar la colina que rompe la estética del lugar para entronizar un núcleo urbano cargado de historia y gastronomía muy personal, tanto que sea conocido por todos los alrededores, y enamore a todo aquel que nos visita.

 

Huévar del Aljarafe nos ofrece un paraje extraordinario entre dos grandes urbes como son  la de Sevilla y Huelva, estando rodeado por dos enclaves de singulares características: el Aljarafe y Doñana. Esta situación ya hizo que en la época romana se fijaran en sus tierras para instalar una pequeña población que goza de los acuíferos que bajo ellas cruzan para la mejor calidad de sus cultivos. Siglo tras siglo, Huévar ha ido siendo hogar de las diferentes culturas y civilizaciones como la visigoda que la citó «Erbas», época de gran esplendor, en la que el rey Alfonso X el Sabio se enamoró de ella y la bautizó como «Sevilla la Chica»; la musulmana y tras la reconquista cristiana, donde tomó el nombre definitivo de Huévar.

 

Esta situación hace de este municipio un lugar perfecto para pasear por sus veredas y cañadas, las cuales fueron creadas desde antaño para las labores agrícolas y en las que actualmente, aparte de su uso, podemos practicar  senderismo y sentirnos más cerca de la natu- raleza, así como el poder disfru- tar de los bellos amaneceres y de las espléndidas puestas de sol.

 

El monumento más significativo de este pueblo no es otro que la Iglesia Parroquial Ntra. Sra. De la Asunción, una antigua fortaleza mozárabe que ha llegado hasta nuestros días a pesar de sufrir el terremoto de Lisboa en 1755, lo cual provocó el derrumbe de su antiguo campanario. Fue y es el monumento más llamativo de los hervenses debido a su localización, en lo más alto de la colina y visible desde todos los puntos de su alrededor. Tal ha sido la importancia de este enclave, que en los años de 1922 era conocida en toda la provincia como la «Catedral Chica».

 

Asimismo, Huévar ofrece una exquisita gastronomía heredada de años de mezclas de culturas y gracias a sus fértiles tierras que han dado preciados productos como es el aceite de oliva y el vino.

 


SANLÚCAR LA MAYOR

 

 

 

Los romanos no andaban desencaminados cuando llegaron por primera vez a las tierras que actualmente ocupa la conocida localidad sevillana de Sanlúcar la Mayor. Un rápido vistazo al entorno y su habitual ojo clínico les sirvió para ponerle el nombre de «Lucus Solis» —la Ciudad del Sol—. Lo que no podían intuir es que muchos siglos después este mismo enclave geográfico iba a hacer valer su vínculo con el sol para potenciar la creación de una de las plataformas, pioneras en su día, más grandes a nivel mundial de explotación de energía solar, donde se genera suficiente electricidad para abastecer a diario a una ciudad como Sevilla. El sol ha sido siempre clave en Sanlúcar la Mayor a lo largo de la historia, y lo sigue siendo, ya que hoy este municipio cuenta con el claro encanto de ser la «Ciudad del Sol».

 

La energía solar ha puesto en el mapa en los últimos años a Sanlúcar la Mayor, que es sin lugar a dudas el centro administrativo y de servicios de todo el norte de la comarca sevillana del Aljarafe. Antes de la llegada de los romanos —unos auténticos maestros a la hora de poner nombres—, ya habían poblado estas fértiles tierras turdetanos y tartesos, ya que los primeros datos de asentamientos humanos en Sanlúcar datan de 1.500 años antes de Cristo.

 

Sanlúcar ha sabido rentabilizar como nadie uno de sus principales recursos como es el sol, ya que la energía solar ofrece riqueza y puestos de trabajo en la localidad. Se trata de una iniciativa que va a tener continuidad en el futuro a corto plazo, ya que además de la actual planta, que fue la primera central térmica solar comercial de torre central y campo de heliostatos instalada en el mundo, la ciudad va a acoger la instalación de otra planta fotovoltaica, impulsada por Endesa y que tendrá 50 megavatios de potencia instalada, lo que permitirá evitar la emisión a la atmósfera de más de 80.000 toneladas anuales de CO2. Energía limpia y respetuosa con el medio ambiente, que nace en Sanlúcar y desde allí se distribuye a otras ciudades.

 

En nuestro paseo al corazón de la ciudad no pueden faltar algunas paradas en las iglesias de San Pedro —comenzada a construir en el siglo XIII—, San Eustaquio o de Santa María. También son hitos destacados para disfrutar del arte y de la arquitectura, el Convento de San José, la Cilla del Cabildo, la Hacienda de Benazuza y los restos de la Muralla Almohade.

 

Y para los amantes de la naturaleza y de las actividades al aire libre, a pocos minutos del casco urbano se encuentra uno de los accesos para el Corredor Verde del Guadiamar, un espacio medioambiental, que está considerado por la Junta de Andalucía como Paisaje Protegido, ideal para desconectar, realizar deportes como la bicicleta de montaña y senderismo, así como para disfrutar del tiempo libre. Sanlúcar la Mayor conjuga a la perfección la historia con el presente, y mirando además con decisión hacia el futuro.

 


SANTIPONCE

 

 

En pleno Camino de Santiago, en un punto crucial de la denominada como «Vía de la Plata», a orillas del Guadalquivir y al norte del barrio de Triana, se encuentra la localidad de Santiponce, uno de los municipios con más historia, atractivos y patrimonio de toda la provincia de Sevilla. Si hay algo que define a Santiponce es sin lugar a dudas su apasionante historia, ya que a escasos metros del emplazamiento actual del casco urbano y bajo él, se encuentra la famosa ciudad de Itálica, donde nacieron nada más y nada menos que dos emperadores de Roma: Trajano y Adriano, personalidades que rompieron moldes y llevaron el Imperio a cotas inimaginables.

 

Muy cerca de la capital andaluza se encuentra este auténtico tesoro para los amantes de la arqueología y la historia como es Itálica. Las crónicas indican que para entender su creación hay que remontarse hasta el año 206 a.C., siendo creada inicialmente como residencia para veteranos de guerra del ejército romano. En primera instancia nació por tanto como una pequeña residencia, pero alcanzó cotas muy importantes cuando en el año 98 d.C accedió al trono Trajano, que se convirtió además en el primer emperador que no había nacido en la península itálica.

 

El visitante actual puede rastrear las huellas de este esplendoroso pasado admirando la «Villa Adrianea», donde no se pueden perder sus fastuosos mosaicos, entre los que destacan los denominados como «de los pájaros», «el planetario» o «el de Neptuno».

 

El recinto sigue manteniendo la magia que debió tener en época romana, mientras nuestros pasos nos encaminan hacia la auténtica joya de la corona, el colosal Anfiteatro, que podía albergar en la época hasta 25.000 personas, y que se convierte por pleno derecho en uno de los edificios de su rango más importantes de todo el Imperio Roma- no. Además, dejando a un lado la zona residencial, buceando a través del entramado urbano de Santiponce, es posible encontrar más rastros de la presencia romana, visitando las Termas Menores y el Teatro, que fue restaurado en 2014 y que está preparado para acoger eventos culturales de primer nivel como el Festival Internacional de Danza de Itálica, el Festival Teatro Grecolatino y el Festival de Artes Escénicas de Andalucía.

 


TOMARES

 

 

 

En el corazón del Aljarafe, en una posición privilegiada, a dos pasos de la capital de Andalucía a la que se asoma con decisión, se encuentra la localidad de Tomares. En la actualidad cuenta con aproximadamente 25.000 habitantes y es una auténtica referencia a la hora de hablar de calidad de vida en toda la provincia sevillana. Un municipio residencial ideal para vivir en familia, marcado por la tranquilidad y con la ventaja de ser una de las ciudades del área metropolitana más cercanas a la capital.

 

Tomares se ha ganado a pulso convertirse en una de las auténticas «perlas» del Aljarafe, siendo una ciudad que destaca por ejemplo por la gran cantidad de espacios verdes con los que cuenta, que contribuyen a crear un ambiente muy agradable para el día a día. En las diferentes áreas urbanas, existen un total de 25 parques, lo que convierte a Tomares en el municipio andaluz con más parques en relación a sus habitantes, existiendo una zona verde por cada 1.000 habitantes.

 

Precisamente una de las últimas superficies verdes que se ha unido a este patrimonio tomareño es el parque de «El Olivar del Zaudín», un espacio para el disfrute de todos los ciudadanos. Un parque que se ha convertido en un lugar ideal para la práctica de todo tipo de deportes, para el esparcimiento de los ciudadanos y que sigue de actualidad, ya que en estos momentos está siendo escenario de las obras para la instalación de una zona de juegos infantiles —que será la mayor del municipio—, y un quiosco-bar ubicado en la cima de una colina, que contará con unas vistas privilegiadas de todo el entorno.

 

Intensa vida cultural

 

Así, cada año tienen lugar en la localidad en torno a 150 actividades de diversa índole, con especial atención al contenido dirigido a los más pequeños ya que —respetando de manera escrupulosa todas las medidas de seguridad—, se han seguido celebrando numerosas citas. Por ello, a lo largo del verano han tenido lugar una treintena de espectáculos y en el otoño, el Ayuntamiento de Tomares ha impulsado la puesta en marcha de propuestas de teatro y conciertos con aforos reducidos, para que la cultura no se detenga en la localidad.

 

En el apartado cultural irradia con fuerza la apuesta que en los últimos años ha hecho la localidad por la Feria del Libro de Tomares, que ha llegado para quedarse y para convertirse en una de las referencias nacionales del sector. Los amantes de la lectura conocen perfectamente este evento, que ha puesto a Tomares en el mapa literario, ya que en los últimos años han participado los nombres más importantes del panorama.

 

Una ebullición cultural que se complementa también con la celebración del ciclo «España a debate», un foro perfecto para que grandes figuras e intelectuales reflexionen y profundicen en torno a los grandes temas que afectan a la sociedad española. Una iniciativa que ha permitido que personalidades como Inocencio Arias, Iñaki Gabilondo o Fernando Savater.

 


MAIRENA DEL ALJARAFE

 

 

El Ayuntamiento de Mairena del Aljarafe ha puesto en marcha el proyecto #mairenaaúna, «un plan para volver a reactivar el conjunto de la comunidad». Sus principales ejes son la creación de riqueza y empleo apoyando a los emprendedores locales, la protección de familias con menos recursos y la actualización de los servicios de desinfección y limpieza.

 

En cuanto a la creación de riqueza y empleo, y en relación al pago de impuestos de negocios, el Ayuntamiento aprobó la suspensión o la devolución de la tasa por ocupación del dominio público con mercadillos, la tasa por ocupación del dominio público con terrazas y veladores, la tasa por uso del dominio público, la tasa de basura para los locales y el canon de los quioscos sin prensa.

 

En esta misma línea, el Ayuntamiento ha ejecutado un plan para compensar la inversión que los emprendedores han tenido que realizar para poder desarrollar su actividad cumpliendo con la normativa ‘anti-covid’. Con hasta 800 euros, el consistorio ha subvencionado la compra de mascarillas, guantes y EPI, gel desinfectante, mamparas, etc. Igualmente, el consistorio ha subvencionado a las empresas locales la contratación de vecinos desempleados. Más al detalle, ha subvencionado parte de los costes salariales con hasta 5.000 € por contratación. Además, el gobierno local ha flexibilizado la ocupación de la vía pública con terrazas y veladores (siempre garantizando la accesibilidad), la aceleración de los proyectos clave (Parque Central, Ronda Sur, etc) y la agilización de trámites. Y, finalmente, ha puesto en marcha la creación del primer espacio público de trabajo (coworking) en el PISA.

 

Tal y como ha manifestado el alcalde, «se trata de estar siempre pendiente de los emprendedores y de acompañarlos y apoyarlos con medidas serias y rigurosas, y a largo plazo, para que puedan seguir creando riqueza y empleo, una tarea que el Ayuntamiento seguirá realizando sin descanso e independientemente de cualquier coyuntura».

Comarca de Los Alcores: a la conquista del corazón de la provincia

En el corazón de la provincia, en su centro geográfico, muy cerca de la capital hispalense, se eleva sutilmente la comarca de Los Alcores. Su denominación ya nos lo indica: «alcores», es el plural de «alcor», que en árabe se dice «al-gúll» cuyo significado es colina. Pues ahí como si de una colina se tratase Los Alcores otean las tierras que la rodean.

 

Esta comarca ocupa una superficie de más de 1.400 kilómetros cuadrados (un 10,15% del territorio de la provincia) y forman parte de ella los municipios de Alcalá de Guadaíra, La Campana, Carmona, Mairena del Alcor y El Viso del Alcor. Todos ellos comparten parte de su historia, de sus tradiciones y de su gastronomía.

 

Vía verde y gastronomía

 
La Vía Verde es uno de los mayores atractivos turísticos de esta zona. Las antiguas vías del tren que recorrían esta comarca sirven al turista para realizar una ruta circular en la que descubrir algunos de los parajes de esta comarca. Esta vía verde recorre la vega paralela a la cornisa de la comarca, desde Carmona hasta Alcalá de Guadaíra, pasando por El Viso del Alcor y Mairena del Alcor.
 
Otro de los atractivos turísticos de la comarca es su gastronomía, con un recetario elaborado con productos de la tierra, con guisos de legumbres, verduras y carnes, sopas frías y calientes, o repostería, como máximos exponentes. Adentrarse en Los Alcores es descubrir la historia de las antiguas civilizaciones que poblaron la provincia. Pero también lo es entender cómo estos municipios van avanzando, mirando al futuro con nuevos proyectos.

 


ALCALÁ DE GUADAÍRA

 

 

Para entender bien esos orígenes industriales de Alcalá, asumidos por la ciudad como una seña identitaria innegociable, es preciso retirarnos en el tiempo hasta la Edad Media y la instauración de los primeros molinos harineros en el río Guadaíra. No sabían aquellos pioneros industriales que estaban sentando las bases y la propia razón de ser de toda una ciudad, que no se entiende sin su mundialmente acreditado pan, y que llegó a conocerse como «Alcalá de los Panaderos». Moldeó el río para aprovechar su fuerza para la molienda.  Levantó panaderías por la ciudad que le dieron forma y lo llevó a Sevilla, primero en mulos y después en el famoso tren de los panaderos.
 
Prueba de la industria harinera y de su crecimiento y expansión es el edificio de la Harinera del Guadaíra, que fue en su día referente de la industrialización en el sector y que hoy, felizmente rehabilitado, se ha convertido en un espacio turístico para mostrar esa rica tradición. Una tradición viva en la producción del pan, con reconocido sello de calidad en toda España, y que impulsa la asociación de Panaderos o en las Tortas De Alcalá. Además, los vestigios de esa industria se han convertido también en elementos autóctonos y en focos de atracción para una creciente demanda turística que la localidad sabe canalizar con mimo y orgullo.

 

Alcalá Futura

 

Pero si hay que destacar una característica de la Alcalá contemporánea es su mirada hacia el futuro, su apuesta por defender el ADN industrial y expandir sus posibilidades de crecimiento. La transformación de Alcalá de cara a los próximos años está más que estudiada y se articula alrededor del proyecto transversal «Alcalá Futura», que implica el desarrollo de proyectos de gran calado para seguir modernizando la ciudad. Como parte de ella se encuentran las actuaciones a las que dará lugar la iniciativa EDUSI, planificada sobre una financiación de 12, 5 millones de euros. Son proyectos concretos que se articulan en torno a cinco líneas temáticas: Alcalá Accesible e inteligente. Movilidad amable y sostenible. Plan de eficiencia energética y Rehabilitación de edificios municipales. Alcalá, Patrimonio Natural, Histórico y Cultural. Alcalá, Inclusiva y Solidaria.

 


CARMONA

 

 

A pocos minutos de la ciudad de Sevilla se encuentra la egregia villa de Carmona, varias veces milenaria, uno de los principales enclaves poblacionales en el Bajo Guadalquivir desde la más remota antigüedad. Carmona tiene la peculiaridad de sintetizar entre sus calles, como un museo con vida propia, la historia de un territorio cuna del mestizaje de culturas, que descifra el devenir histórico de toda Andalucía. Está situada a 253 metros de altitud sobre el nivel del mar, en el punto más alto de la comarca de Los Alcores, desde el que se observa la inmensa calma de la vega de forma privilegiada, como lo hicieron los primeros colonizadores.

 

La ciudad en sí es un museo vivo, con sus casas, sus murallas, sus puertas y sus habitantes. Una ciudad que tiene la capacidad de mostrar y narrar el paso del tiempo a través de las piedras de sus múltiples monumentos, las paredes encaladas de sus viviendas y el ambiente especial que se respira en sus calles. Recorrer Carmona es una experiencia única, personal: la de reconocer auténticos retazos de Historia en la ciudad actual. Dejarse guiar por el propio instinto es la mejor manera de adentrarse en este peculiar universo, descifrando paso a paso los mensajes que cada rincón nos transmite.

 

 

«La ciudad más fuerte de toda la Bética»

 

La milenaria Carmona evoca orígenes lejanos, de raíz fenicia. Tartésica y turdetana, antes para pasar a dominio romano posteriormente. Las piedras del bastión de la Puerta de Sevilla fueron testigos mudos del momento en que Carmona comenzaba una nueva andadura, esta vez bajo los designios de Roma. Fue uno de los momentos de esplendor de la ciudad, de la que Julio César llegó a decir que era «la más fuerte de toda la Bética». Visigoda después y más tarde musulmana, la Qarmuna árabe, finalmente la ciudad fue ganada para el cristianismo por el rey Fernando III. Pero Carmona ofrece mucho más que un rico pasado.

 

La ciudad ha sabido conjugar el ambiente tranquilo y sosegado que se respira en sus calles con la cercanía a la capital sevillana, combinando a la perfección su valioso patrimonio con unos servicios turísticos de la máxima calidad. No es de extrañar que Carmona sea la sede de la Ruta de la Bética Romana o que esté incluida en rutas como la de Washington Irving, uno de los itinerarios del Legado Andalusí, así como en las de Caminos de la Pasión y Vía de la Plata. Añejas casas palaciegas se han reconvertido en establecimientos hoteleros del más alto nivel, haciendo de Carmona un destino turístico imprescindible para todos aquellos que visitan la ciudad de Sevilla o las grandes poblaciones de la zona.

 

Riqueza popular

 

La rica oferta gastronómica de Carmona está basada en la típica cocina popular, heredera de la tradición andalusí y mudéjar. En ella tienen especial protagonismo los productos de la Campiña y de su fértil vega, que son la materia prima de suculentos platos. La tradición también está presente en las labores artesanas de ebanistería, restauración y forja, que salta a la vista en los balcones de sus casas, al igual que el trabajo del barro cocido, en el que Carmona destaca por la creatividad de sus artistas, y que se plasma en los pavimentos y solerías de los edificios.

 

Su marco arquitectónico y patrimonial embellece aún más las imágenes religiosas que procesionan en Semana Santa por sus estrechas calles, recoletas plazas, empinados postigos o la monumental Puerta de Sevilla. Tras el fervor religioso, la más pura diversión es la Feria, que data de 1466, cuando Enrique IV de Castilla concedió a la ciudad el privilegio de celebrar anualmente una feria de ganado.

 


MAIRENA DEL ALCOR

 

 

Si hubiera que señalar un momento histórico para entender la evolución de la fisonomía urbana de la Mairena del Alcor que hoy conocemos, habría que remontarse a mediados del siglo XIV, justo a partir de la cesión del señorío de Mairena, por parte del rey Alfonso XI de Castilla, a Pedro Ponce de León el Viejo, señor de Marchena, segregando dicho municipio de la jurisdicción de Carmona e integrándose a la Casa de Arcos. Momentos en los que confluyen la construcción de la Casa Palacio junto con la Parroquia por los Ponce de León, y la posterior ampliación del castillo, construyendo las murallas exteriores, el foso y las bocas de fuego, lo que podemos señalar como el punto de partida de la actual trama urbana mairenera, una pequeña villa medieval entorno a este núcleo primigenio.

 

Este núcleo antiguo está patente en la creación de un conjunto patrimonial sustentado en tres pilares. En primer lugar, el antiguo Castillo de Mairena, conocido popularmente como Castillo de Luna y recuperado felizmente como un museo majestuoso que honra la memoria del insigne Georges Bonsor, padre de la arqueología moderna.

 

Además, a un tiro de piedra se levanta la Casa Palacio de los Duques de Arcos, reconvertida en templo flamenco y cultural para sus miles de visitantes anuales.Esta casa palaciega es la sede del Festival de Cante Jondo Antonio Mairena, la cita universal de Mairena con el flamenco, y en breve acogerá el nuevo Centro de Interpretación del Festival del Cante Jondo Antonio Mairena y la Feria de Abril.

 

Feriante y flamenca 

 

Porque si hay un elemento cultural e identitario de Mairena que ha marcado su devenir histórico es la Feria de Mairena, de la que han dejado cuenta para la posteridad ilustres nombres, como Washington Irving o Estébanez Calderón, entre otros. Varias veces centenaria y madre de todas las ferias, en ella se cifra la idiosincrasia mairenera por excelencia, y representa de forma unívoca el orgullo de sus vecinos. Cada primavera el pueblo entero se engalana para celebrar esta fiesta declarada Fiesta de Interés Turístico de Andalucía, «primus inter pares» y primera en el calendario de ferias de la región.

 

Pero no es la única representación cultural que define a Mairena, cuna y piedra angular del cante flamenco como hoy lo conocemos. Mairena tiene el honor de anunciar a los cuatro vientos ser la patria chica del irrepetible Antonio García Cruz, «Antonio Mairena», dueño de la III Llave de Oro del Cante, Hijo Predilecto de Andalucía y cantaor universal. En su nombre, Mairena mantiene viva la llama del flamenco a través del festival que cada final de verano envuelve a la localidad con un rumor de cantes añejos, cita ineludible para aficionados y profesionales del mundo entero. Es la entrada principal de una agenda flamenca que el Ayuntamiento mantiene activa durante todo el año junto a la Casa del Arte Flamenco Antonio Mairena y demás agentes culturales.

 

La lista definitiva de torrijas: no fallarás, elijas la que elijas

No busques más: estas son las torrijas de Sevilla que no te puedes perder. Artesanales, elaboradas con recetas típicas y con materias primas autóctonas. Bien dulces y empapadas en miel. Las torrijas de toda la vida. ¿Quieres saber cuál es la lista definitiva? Atento a estas torrijas de Sevilla que te cambiarán para siempre.

 

 


CONFITERIA SAN RAFAEL


 

 

Las sabrosas y artesanales torrijas de vino y miel de la Confitería San Rafael son un monumento a la Cuaresma, la primavera y a las tradiciones sevillanas. Esta empresa familiar trabaja desde su obrador ubicado en Dos Hermanas, además de realizar un completo reparto a domicilio mediante plataformas como Uber, Glovo o Just-Eat (sólo en Dos Hermanas y Montequinto). Es posible realizar un pedido acudiendo a la tienda más cercana y eligiendo el producto allí o llamando al teléfono 954 720 918.

 

Para más información:

Web: confiteríasanrafael.com

Email: info@confiteriasanrafael.com

C/ Antonia Diaz, 2

Cineapolis Montequinto.

Cineapolis Dos Hermanas.

C/Tajo, 2. Dos Hermanas, Sevilla

 


CRUSTUM


 

 

Una parada obligatoria para degustar las torrijas con pan brioche elaboradas en el obrador de Crustum. Una receta tradicional, simple y deliciosa: las rebanadas del pan artesanal las empapan en una infusión de leche, limón y canela. Una vez infusionadas, le dan el toque final a la receta de dos formas: las de azúcar y canela, y las bañadas en almíbar elaborado con oloroso, vino de Jerez y miel de la Sierra de las Nieves.

 

Para más información

C/ Puente y Pellón, 24.

C/ San Pablo, 27.

C/ Asunción, 9.

C/ Cerajería, 23.

C/ San Jacinto, 38.

C/  Felipe II, 35.

C/ Luis Montoto, 11.

Mercado de Feria (puesto 75)

Teléfono: 954 564 207 / 659 106 020

Instagram y Facebook @crustumsevilla

 

 


LA CAMPANA


 

 

Una receta que tiene como base el pan casero de La Campana solo puede estar buena. Las clásicas torrijas de vino, bien empapadas en miel, de La Campana son ya una de las grandes tradiciones de Sevilla. «Si hubiera una Carrera Oficial de torrijas en Sevilla, una parada obligatoria sería en La Campana», afirman desde este tradicional local de la capital hispalense que elabora estas deliciosas recetas desde 1885. Si no las has probado, no sabes lo que es una torrija de verdad.

 

Para más información
Calle Sierpes, 1.
Teléfono: 954 22 35 70

También en Centro comercial Lagoh

 


REPOSTERÍA ASUNCIÓN


 

 

 

La repostería Asunción es uno de los clásicos de las cafeterías y panaderías de Los Remedios. Desde su obrador elaboran sus propios pasteles, dulces y pan, siendo un local especializado en pastas. No faltan, por supuesto, los dulces tradicionales de la ciudad en cada época: pestiños y torrijas en Semana Santa, mantecados, alfajores, hojaldres y mazapanes en Navidad, y, cómo no, el roscón de Reyes. Todo absolutamente artesanal y con los mejores productos e ingredientes en su elaboración. En tiempos de Cuaresma elaboran los típicos pestiños, buñuelos y las clásicas torrijas, hechas con materias primas de calidad, además de elaborarlas con miel de apicultores locales. Todo ello con recetas de más de 60 años, las cuales imprimen carácter y solera típicamente sevillanas.

 

Para más información
Calle Asunción, 66.
Teléfono: 954 271 341

 


TABERNA ALABARDERO


 

 

Desde Taberna del Alabardero siguen la receta más antigua y tradicional: pan elaborado haciendo la masa y dejándola reposar para que fermente. «Posteriormente, se hornea, y se reserva hasta el día siguiente para que se asiente la miga. Así, las porciones se bañan en leche con azúcar, canela y pieles de naranja y limón y se empapan para que queden tiernas. Después, se pintan con huevo y se fríen en aceite. Para terminar, se pasan unas por azúcar y canela y se bañan otras en un almíbar de miel», explican desde Taberna del Alabardero.

 

 

En el obrador de la Taberna del Alabardero es posible encontrar torrijas y pestiños, siguiendo la receta tradicional con canela, limón, anís y ajonjolí. Además, en Cuaresma se puede disfrutar también sus famosas tartas: Guadalquivir, banoffe de plátano y dulce de leche, carrot cake y su tarta de castañas.

 

 

Para más información
Calle Zaragoza, 20 (Sevilla)
Teléfono: 954 50 27 21
Email: info@tabernadelalabardero.es

 

 

 


TARTAS AMBROSIUS


 

 

Ya huele a azahar en Sevilla. Esa delicada fragancia anuncia la llegada de la Semana Santa y con ella, las torrijas. Semejante manjar impone a cualquiera, más aún, si hablamos de un forastero como Ambrosius. Elaboradas con una infusión de algunas especias, aceite de oliva virgen extra, y rociadas con miel de azahar, permanecen ahí, sumergidas hasta su degustación.

 

Para más información

Web: ambrosius.es

Dirección: Carlos Cañal 10, 41001 Sevilla, España

Facebook: @ambrosius.es

Twitter: @TartasAmbrosius

Teléfono: 954 767 729

E-mail: info@ambrosius.es

¿Síntomas del «ojo seco»? Así afectan las mascarillas y la pantalla a tus ojos

Ya sea por ocio o por trabajo, la pandemia ha aumentado el número de horas que pasamos delante de una pantalla. Fijar la mirada en ellas en distancias cortas y no siempre en condiciones idóneas (mala iluminación, sequedad ambiental por calefacción o aire acondicionado, etc.) ha derivado en otros problemas como la fatiga ocular, los dolores de cabeza o malestar general, asociado a la sobrecarga que estamos realizando a nivel visual.

 

«Cuando estamos frente a pantallas, parpadeamos hasta un 30% menos, lo que propicia el ojo seco, uno de los motivos más frecuentes de consulta al oftalmólogo y que se ha intensificado todavía más durante la pandemia», explica la doctora María Gessa, oftalmóloga y coordinadora de la clínica sevillana Miranza Virgen de Luján.  Asimismo, añade, «este exceso de visión cercana, asociado a la falta de actividad al aire libre, también puede contribuir a una mayor propensión al desarrollo acelerado de futuras miopías, especialmente en el caso de niños y adolescentes».

 

Además de incrementar el síndrome del «ojo seco», una de las dolencias más comunes desde que comenzó la pandemia. «El ojo seco también se ha intensificado por el uso de las mascarillas. Al llevarlas, el aire que exhalamos sube hacia los ojos, aumentando síntomas como sensación de arenilla, escozor, enrojecimiento ocular, lagrimeo, visión borrosa, etc. Por eso, recomendamos la aplicación de lágrimas artificiales sin conservantes para hidratar los ojos y, en caso de que no sea suficiente para aliviar las molestias, consultar al oftalmólogo para realizar un diagnóstico preciso y valorar diferentes opciones de tratamiento, incluyendo novedosas tecnologías, como la IPL o luz pulsada intensa», argumenta la doctora Gessa.

 


«No sólo se ha disparado el ojo seco, sino que ha aumentado la incidencia de blefaritis, orzuelos y chalaziones, entre otras patologías»
Doctora María Gessa



CIRUGÍA REFRACTIVA, UNA DEMANDA EN ALZA


 

Pero, entonces, ¿es verdad que el uso de mascarillas ha tenido repercusiones oftalmológicas? La doctora Gessa no tiene dudas: «Sí, las mascarillas son imprescindibles en la actualidad y en las clínicas Miranza lo hemos notado en varios aspectos. No sólo se ha disparado el ojo seco, sino que ha aumentado la incidencia de blefaritis, orzuelos y chalaziones, entre otras patologías».

 

«Como parte de lo que llamamos el “efecto mascarilla”, también hemos detectado un mayor interés por la cirugía refractiva, ya que, como empañamos los cristales de las gafas constantemente, estas resultan más incómodas y cada vez más personas se plantean otras alternativas, como la corrección quirúrgica de la miopía, hipermetropía, astigmatismo o presbicia con técnicas láser o lentes intraoculares».

 

Desde Miranza, la doctora María Gessa aporta algunas recomendaciones para cuidar nuestros ojos: «Recomendamos a los pacientes evitar hábitos como frotarse los ojos con frecuencia, exponerse al sol sin protección, abusar de las lentes de contacto, fumar o llevar una mala alimentación y consumir alcohol de forma habitual. Todos ellos son factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades oculares».

 

Además, añade Gessa, «es fundamental conocer los antecedentes familiares de patología ocular para ser más estrictos en la prevención y, sobre todo, acudir a revisiones oculares periódicas. Queremos hacer hincapié en este punto ya que, a raíz de un estudio realizado por Miranza para analizar los hábitos de salud ocular durante la pandemia, entrevistando a oftalmólogos y pacientes, hemos constatado que un 75% de los españoles no ha acudido al especialista en el último año».

 

Según afirman desde Miranza, «están llegando a las clínicas casos más graves y los pacientes críticos han empeorado su estado visual. Especialmente en personas con enfermedades oculares crónicas o degenerativas, algunas de ellas muy frecuentes, como la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) o el glaucoma. Estas patologías requieren un seguimiento exhaustivo para vigilar si se descontrolan y ajustar el tratamiento a tiempo para prevenir daños mayores que, en muchos casos, son irreversibles», afirma Gessa.

 

En otros casos, como el de los pacientes con cataratas, aunque la visión perdida sí se puede recuperar, no conviene dejar que la enfermedad avance hasta fases severas. «En el actual contexto de pandemia, nos están llegando pacientes con visiones realmente bajas por esta patología, lo que repercute negativamente en su calidad de vida y hace más compleja la cirugía en el momento en que se acaba realizando. Por ello, también son un colectivo “de riesgo” al que estamos especialmente atentos para ofrecerles solución, aplicando todas las medidas de seguridad en nuestras clínicas», afirma Gessa.

 

No obstante, aunque estas patologías solo afectan a personas más mayores, tampoco hay que descuidar la salud ocular de los más pequeños de la casa. De hecho, según la doctora Gessa, «es imprescindible prestar una atención especial». «No debemos olvidar que durante la infancia, hasta los 8-10 años, la visión está en desarrollo y conviene seguir de cerca su evolución. El hecho de no acudir a la consulta del oftalmólogo puede impedir diagnosticar ciertos problemas y dificultar o impedir su tratamiento. Algo tan simple como unas gafas no puestas a tiempo en un niño puede derivar en el desarrollo de un estrabismo o una ambliopía (“ojo vago”), una patología que sólo puede curarse en la primera década de vida. Por tanto, a pesar de la excepcional situación que estamos viviendo debido al Covid 19, los oftalmólogos alentamos a no descuidar el cuidado de la salud ocular de toda la familia».

 

Diversión y mucho inglés: campamentos de verano en El Puerto de Santa María

Todos los veranos desde 1998, más de 45.000 jóvenes han tenido la oportunidad de participar en la educación lingüística y el desarrollo personal en TECS . El verano pasado, ante una situación de excepcionalidad que afectó a las oportunidades de aprendizaje, diversión e interacción de los más jóvenes de la casa, su misión y visión no se vieron alteradas sino reforzadas, ofreciendo un entorno lúdico, educativo y seguro a más de 300 jóvenes que pudieron disfrutar de una experiencia inmejorable sin preocupación y sin ningún caso de COVID-19, según afirman desde este centro.

 

Casi un año después, muchas familias ven cómo se acercan las vacaciones estivales y ya están pensando en los campamentos de verano. Son muchas las alternativas y hay que saber escoger la mejor opción para nuestros hijos de entre las muchas que nos ofrece el sector.

 

Para este verano 2021, TECS nos trae novedades que pueden ayudarnos a decantarnos por algunos de sus campamentos de verano, como su garantía de cancelación, única en el sector y diseñada para ofrecer a las familias la tranquilidad que necesitan, o su protocolo COVID-19, medidas tomadas para salvaguardar los intereses y, sobre todo, la salud de toda su comunidad educativa, desde alumnos y familias hasta monitores y profesores.

 

Si buscas un campamento de verano en inglés o con inmersión lingüística para tus hijos, que además sea divertido, que esté cerca de la playa y, ante todo, sea seguro, aquí tienes cinco opciones de campamentos de verano, todos ellos, con plazas limitadas y que tendrán lugar en las instalaciones de TECS en el Puerto de Santa María.

 


Campamentos de verano en inglés: la mejor opción