La Pedra de Abalar de Muxía, en La Coruña, fue arrastrada varios metros por el oleaje en enero de 2014 y un equipo de arqueólogos la ha ido moviendo una media de 20 centímetros diarios. Para devolverla a su posición original utilizan técnicas casi artesanales, y cuentan para hacerlo con fotografías aéreas y con las marcas que ha dejado la estancia de la piedra durante muchos años en el mismo sitio.

