Victoria contra todos elementos (1-0)
Enzo Renella celebra bajo la lluvia el gol del triunfo ante el Guadalajara
Córdoba CF1900CD Guadalajara

Victoria contra todos elementos (1-0)

El Córdoba gana al Guadalajara con un gol de Rennella a falta de dos minutos. El equipo supera al colista, el viento, la lluvia, el árbitro y la expulsión de Gaspar

CÓRDOBA Actualizado: Guardar
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Ni el rival, ni el viento, ni la lluvia, ni el mal estado del campo al final del encuentro por el diluvio, ni las puntillosas decisiones arbitrales, ni el cansancio por el desgaste físico ante la Real Sociedad sólo tres días antes en la Copa del Rey ni siquiera la expulsión de Gaspar a falta de diez minutos frenaron el impulso de un Córdoba que está lanzado en El Arcángel (séptimo triunfo en ocho partidos oficiales; y aquí también cayó el Sevilla en la pretemporada).

Fue otra victoria de mérito. Que llegó muy tarde, pero que mereció. Por empuje, ambición y oportunidades. No fue el mejor día blanquiverde, pero supo ir de menos a más. El Córdoba tuvo que superar todos los elementos que se le pusieron en contra para ganar (1-0) al Guadalajara, colista de la categoría, a dos minutos de final con un gol de Rennella.

El italiano completa una semana de lujo. Ha marcado en los tres partidos disputados: Sabadell, Real y Guadalajara. Ya es el máximo goleador blanquiverde con cuatro dianas (tres en la Liga y otra en la Copa) y empieza a vislumbrar que puede ser el delantero de referencia que necesita este equipo para dar un salto en la clasificación.

Ganó un partido que comenzó rana. Desde el sorteo. El Guadalajara pidió el cambio de terreno. Jugó la primera parte a favor del viento y allanó su camino para conservar el 0-0. Al Córdoba le faltó ritmo durante media hora. A partir de ahí, despertó. Dominó con claridad y mereció el premio del gol, pero Patiño erró dos claras ocasiones antes del intermedio.

Tras él, Berges giró el ritmo con los cambios. El dominio, en la segunda mitad, fue nítido y los acercamientos puntuales hasta que Rennella, cuando el equipo ya jugaba en inferioridad por la expulsión de Gaspar, consiguió el tanto del triunfo in extremis.

El Córdoba se ha abonado a la épica últimamente para ganar en casa, pero vence con la justicia de su juego y sufre por la continua falta de puntería de alguno de sus atacantes. El marcapasos se puede convertir en un artículo de uso cotidiano a orillas del Guadalquivir: el Real Madrid Castilla cayó en la prolongación y al Guadalajara sólo le sobraron dos minutos.

El conjunto alcarreño tomó el mando desde el sorteo de campos. Pidió el cambio y jugó a favor del fuerte viento en la primera mitad. Ahí encontró alivio para defenderse, pero no se limitó a eso su apuesta. Azkorra dio el primer susto con un disparo al poste (minuto 6). El colista avisaba de que el camino no iba a ser un paseo. A la escuadra blanquiverde le faltó ritmo durante media hora. El Guadalajara, en ese tiempo, no sufrió e incluso pisó varias veces el área de Alberto.

Nada comparado con el arreón local en el último cuarto de hora. Intentó presionar más arriba y llegaron las primeras ocasiones. Patiño puso a prueba a Toño (m. 31) antes de fallar, solo y sin portero, una cesión de López Silva, tras una magnífica acción individual. Otra vez la falta de pegada se cruzaba entre el Córdoba y un marcador favorable.

El último susto antes del descanso fue visitante. Gaspar estuvo a punto de marcar en propia puerta al despejar un buen centro. El empate, salvo por la falta de goles, no era descabellado en el intermedio. A él se llegó con dos malas noticias: López Garai y Dubarbier vieron la quinta amarilla y no podrán jugar el domingo en el Toralín ante la Ponferradina; y con las «Brigadas Blanquiverdes» en silencio y sin animar como medida de protesta contra el club por la elección del horario de los domingos al mediodía para jugar los partidos de casa que no sean televisados.

Rafael Berges decidió mover ficha en la reanudación. Abel y Patiño se quedaron en el vestuario. Entraron Caballero y Fede, otra vez como segundo delantero, como en la Copa. El viento soplaba ahora a favor, pero apareció la lluvia torrencial para comprometer más las circulaciones. El campo aguantaba, pero cada vez fue perdiendo las condiciones ideales.

El dominio blanquiverde poco a poco se hizo más evidente por posesión, posicionamiento, recuperación y ocasiones. Fede, de tacón, dejó solo a Rennella. El italiano, en el mano a mano con Toño, también perdonó (m. 53). Luego, el atacante lo intentó de falta, pero el meta contestó con una gran parada (m. 64). El Guadalajara, agazapado, sólo apareció en una contra que no supo definir Vicente (m. 65).

Y Rafael Berges se la jugó en los últimos 20 minutos. Quitó a un defensa y metió a un delantero (Fuentes por Joselu). El árbitro, sin intervenir en acciones decisivas, desesperó al Córdoba y la afición. Excesivamente puntilloso, mermó la capacidad de los locales con sus decisiones. Al final, acabó siendo decisivo, ya que expulsó a Gaspar (otra baja para Ponferrada, aunque habrá recurso por la segunda amarilla) por doble amonestación en apenas 10 minutos.

Ni el rival, ni el viento, ni la lluvia, ni el campo (que acabó mal por el agua), ni el árbitro, ni el cansancio físico de la Copa ni siquiera la roja a Gaspar evitaron lo inevitable: que llegara el gol blanquiverde, premio a la insistencia y a la ambición con criterio defensivo. Rennella remató con suspense una asistencia de Caballero (otra vez determinante) para marcar el gol del triunfo. El Córdoba vuelve a estar cerca de los puestos de play off de ascenso. Y ése debe ser su lugar natural.

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